José Antonio Álvarez, consejero delegado del Banco Santander, ve dudas en las fusiones bancarias europeas.
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El consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, duda del éxito de las fusiones bancarias transnacionales por su baja rentabilidad

Madrid, 17 de noviembre de 2020 (13:47 CET)

Banco Santander se ha convertido en la única gran entidad que todavía no ha movido ficha para tratar de cerrar alguna operación en la nueva ola de fusiones que atraviesa el mercado bancario español. Las posibilidades en el entorno nacional son cada vez más limitadas, pero no van a rastrear a ningún socio entre el resto de países europeos por las dudas que ofrecen estos procesos para mejorar la rentabilidad.

El consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ha mostrado su escepticismo por las fusiones y absorciones transnacionales porque ofrecen pocas posibilidades de incrementar los beneficios. “Desde el punto de vista regulatorio, la regulación favorece a los bancos pequeños y penaliza a los grandes”, ha expresado en un encuentro organizado por Deloitte y el diario ABC.

El número dos del Santander sí que ha destacado el éxito que supone protagonizar una unión bancaria en el mercado español. Sus estimaciones calculan que la entidad más pequeña de la operación puede llegar a alcanzar un ahorro de costes del 40%. Álvarez lo ve como un camino fundamental para mejorar un sistema que actualmente es “poco rentable”.

El Banco Santander se mantiene en la tercera posición en España

Sus declaraciones se han producido en un momento clave del sector que trabaja en hasta tres grandes fusiones bancarias. Caixabank y Bankia fueron los primeros en formalizar su nueva relación que les convertirá en el principal banco en activos de todo el país. Mientras que BBVA y el Banc Sabadell ya han empezado las negociaciones para unirse bajo una misma marca y colonizar la segunda posición de la lista.

Los nuevos cambios relegarán al Banco Santander a la tercera posición del mapa bancario español que cada vez se concentra en menos manos. Sin embargo, la entidad de Ana Botín ya adquirió en 2017 el Banco Popular por un precio de un euro, para fortalecer su presencia en toda España. Tres años antes de que se desencadenase este aluvión de fusiones. 

Banco Santander reclama medidas financieras más allá de la vacuna

El consejero delegado de Banco Santander prevé que la recuperación económica tras la pandemia de coronavirus no se alcance de forma definitiva hasta mediados del año 2022 o incluso entrado ya el 2023. Una previsión que le ha movido a seguir reclamando estímulos financieros, incluso después de que se haya lanzado una vacuna eficaz que frene la pandemia Covid-19.

Álvarez ha reclamado a las acciones estratégicas de los bancos centrales y de los gobiernos nacionales se extiendan durante un largo tiempo en el tiempo para evitar la incertidumbre entre las familias y las empresas. Un factor que estará condicionado por el previsible aumento del desempleo cuando finalice la vigencia de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

“El sector público tiene que fabricar esa confianza y marco para desarrollar la actividad”, ha agregado el número dos del Santander.

Álvarez ha planteado un escenario en el que los bancos serán los encargados de financiar a aquellas empresas que tengan posibilidades de generar riqueza en el país, separándolas de las compañías que no resulten viables tras la crisis del coronavirus. “Tenemos un tiempo difícil por delante, con mayor desempleo, en el que habrá que tomar decisiones empresariales”, ha argumentado.

Sus previsiones van en la tónica del mapa del futuro que ha planteado el Banco de España que no prevé un impacto de las noticias sobre la vacuna en la economía del país hasta el menos el segundo trimestre de 2021.

 

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