Banesto pide al Gobierno una valoración urgente del ladrillo de la banca antes de sanear

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EL FUTURO DE LA BANCA

José García Cantera, consejero general de Banesto

12 de enero de 2012 (17:05 CET)

El saneamiento de los bancos y cajas españoles requiere como primer paso una valoración actualizada de todos los activos inmobiliarios que poseen, según Banesto. Ahora mismo los libros de muchas entidades reflejan precios diferentes porque se admiten tasaciones de hasta tres años de antigüedad. Una vez obtenida la imagen fiel de esos bienes, el Gobierno debe fijar el nivel de provisiones que se debe acometer teniendo en cuenta el grado de saneamiento actual de cada banco.

La entidad ha esbozado así su modelo ideal para acometer el ajuste acelerado del sector, un plan cuyos directivos consideran urgente acometer y que de momento no han tenido oportunidad de comentar con el nuevo ejecutivo de Mariano Rajoy, según el presidente de la entidad, Antonio Basagoiti.

El punto de partida contable de ese saneamiento debe ser homogéneo y por ello no basta con establecer unos porcentajes genéricos de provisiones sobre cada tipo distinto de activo, ha remarcado José García Cantera, consejero delegado de la entidad, tras la presentación de los resultados del ejercicio 2011.

Un paso al frente

Lo dice el primer ejecutivo de un banco que acaba de dar un paso al frente para cumplir con el saneamiento del sector que planea el Gobierno, basado en la dotación de unos 50.000 millones de euros para cubrir posibles depreciaciones de los bienes inmobiliarios. La aportación de estas provisiones, que equivalen al beneficio de tres años de la banca, situará a muchas entidades en pérdidas y forzará un proceso acelerado de fusiones. El ejecutivo de Rajoy quiere que el mapa bancario español quede configurado por ocho o diez grandes entidades frente a las 26 actuales.

García Cantera ha justificado esa dotación de 400 millones como una medida preventiva que anticipa una evolución peor del sector inmobiliario en los próximos meses. De momento, con esa partida mejora la foto que puede presentar ante el Banco de España de cara al proceso de limpieza que ahora se inicia.

Así, al cierre de 2011, Banesto acumulaba en sus libros 3.607 millones de euros de activos inmobiliarios, el 22% más que hace un año. El 52% de esa cifra es suelo y la ratio de cobertura global vía provisiones se sitúa en el 36% tras la citada dotación extraordinaria.

En concreto, las viviendas que atesora en balance están cubiertas en un 30% y el suelo en cerca del 45%. Según Cantera, es una cobertura suficiente, ya que las viviendas se están vendiendo con un descuento promedio del 29%.

Tanto él como el presidente han descartado rotundamente que el equipo de Luis de Guindos les haya dado indicación alguna para acometer este saneamiento acelerado de sus activos inmobiliarios. “Sólo sabemos que el Gobierno quiere que el sector provisione 50.000 millones, pero desconocemos en qué plazo y de qué forma”, afirman los ejecutivos de Banesto.

El impacto en el dividendo

La dotación amenaza el último dividendo que prevé repartir la entidad con cargo a 2011. Su cuantía podría ser menor o ser abonada en acciones. Oficialmente Banesto se remite a la decisión que tome el consejo de administración previo a la próxima junta de accionistas.

Lo que sí consideran imprescindible en la filial del Santander es que el proceso de ajuste sectorial se aborde de la manera más rápida posible para que se restablezca la confianza en el sistema, la banca pueda financiarse de nuevo con normalidad y vuelva a desempeñar su función en el engranaje económico como suministradora de crédito.

Y en ese escenario de fusiones, Banesto considera que puede jugar un papel activo por lo que se declara dispuesta a analizar cualquier oportunidad de compra que pueda encajar en su estrategia.

Basagoiti ha aprovechado el encuentro con los medios para alabar las medidas adoptadas por el Gobierno de Mariano Rajoy en materia económica. Las considera un ajuste duro, pero "son acertadas y van por el buen camino" para recuperar la credibilidad y la confianza de los mercados en 2012, que "va a ser un año muy difícil".
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