Indra ‘pesca’ un contrato de 364 millones con Defensa para fabricar drones

El contrato consolida a Indra como actor clave en el desarrollo de sistemas aéreos no tripulados y en la modernización tecnológica de la defensa española

El contrato consolida a Indra como actor clave en el desarrollo de sistemas aéreos no tripulados y en la modernización tecnológica de la defensa española

El contrato consolida a Indra como actor clave en el desarrollo de sistemas aéreos no tripulados y en la modernización tecnológica de la defensa española

En un movimiento estratégico que refuerza el papel de Indra en la industria de defensa y seguridad nacional, el Ministerio de Defensa ha adjudicado a la compañía, a través de la ingeniería Aertec, la construcción de 49 sistemas aéreos no tripulados de medio alcance basados en la familia de aeronaves Tarsis. La decisión, formalizada por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), destaca la capacidad técnica de Indra para liderar programas clave para las Fuerzas Armadas españolas y reafirma su presencia en un sector en expansión dentro del contexto geopolítico europeo y mundial.

Este contrato, anunciado a finales de diciembre de 2025, se encuadra dentro de un paquete más amplio de inversiones en modernización y suministros de equipos militares. Según el comunicado oficial, el desarrollo y adquisición de estos 49 RPAS (Remotely Piloted Aircraft Systems) de clase I/II de medio alcance responde a la necesidad de dotar a las fuerzas españolas de plataformas versátiles de vigilancia, reconocimiento y apoyo táctico que puedan operar en escenarios complejos y durante largos periodos.

Tecnología Tarsis: un referente nacional

El sistema Tarsis es una plataforma de drones de tamaño medio con capacidades que permiten desempeñar misiones de observación, inteligencia y apoyo a operaciones tanto en territorio como en entornos marítimos. El uso de esta tecnología por parte de Indra, a través de Aertec, según El Referente, representa la consolidación de una cadena de valor industrial nacional que integra diseño, fabricación y soporte logístico, un factor clave para la soberanía tecnológica de España.

La adjudicación de este contrato no solo pone de manifiesto la confianza del Ministerio de Defensa en las capacidades de Indra, sino también la importancia de la colaboración entre empresas españolas en programas de alta complejidad técnica. De hecho, la compra de la división UAV de Aertec por parte de Indra en 2025 facilitó esta sinergia, ampliando la cartera de soluciones de la tecnológica en el ámbito de los vehículos aéreos no tripulados e integrando talento y conocimientos especializados en drones que ahora se traducen en esta adjudicación estatal.

Un contrato estratégico en un contexto de rearme europeo

El acuerdo, según los compañeros de InfoDefensa, llega en un momento en el que Europa está intensificando sus esfuerzos de rearme y modernización de capacidades militares, con especial foco en sistemas aéreos no tripulados, defensa aérea y sistemas de mando y control integrados. Tras años de crecimiento en el presupuesto de defensa en España y sus aliados europeos, iniciativas como la adjudicación a Indra de este programa de drones subrayan la prioridad otorgada a la innovación tecnológica como herramienta de seguridad y disuasión.

Este contrato se suma además a otros proyectos relevantes conseguidos por la empresa en los últimos meses. Indra, según Europa Press, ha reforzado su cartera con contratos tanto en el ámbito de sistemas antidrón y defensa aérea como en gestión de tráfico aéreo y automatización de plataformas para drones, consolidando así un posicionamiento integral en soluciones para un espectro amplio de necesidades militares y civiles.

Indra consigue un contrato estratégico
Indra consigue un contrato estratégico

Impacto industrial y empleo tecnológico

Más allá de su importancia militar, la adjudicación tiene un impacto significativo en la industria tecnológica y de defensa española. Se espera que el desarrollo de estas 49 unidades, según Infodefensa, genere una cadena de trabajo que abarque desde ingeniería avanzada hasta producción, integración de sistemas y servicios posteriores de mantenimiento. Indra, con una sólida experiencia en proyectos complejos para defensa (incluyendo radares, sistemas antidrón y plataformas de mando), se posiciona como líder en la creación de empleo de alta cualificación en sectores estratégicos.

La adjudicación de este contrato con el Ministerio de Defensa, según Europa Press, puede actuar como carta de presentación para futuros programas en el marco de cooperación europea y con socios de la OTAN, en un contexto donde los vehículos no tripulados están llamados a desempeñar un papel cada vez más central en operaciones militares y de seguridad.

Retos y perspectivas de futuro

A pesar de las expectativas positivas, el desarrollo y entrega de los 49 drones conlleva desafíos técnicos y logísticos. La integración de sistemas avanzados de navegación, comunicaciones seguras y autonomía operativa exige un alto nivel de coordinación entre fabricantes, autoridades y unidades operativas. Indra, con su trayectoria en sistemas de defensa y tecnología crítica, parte de una posición ventajosa para afrontar estos retos, pero la ejecución eficiente del contrato será clave para consolidar su liderazgo en este segmento.

El contrato también abre la puerta a futuras expansiones en capacidad de drones militares. Con la evolución de la doctrina operacional hacia plataformas no tripuladas que puedan integrarse con redes de sensores y sistemas de defensa más amplios, la experiencia adquirida con el programa Tarsis puede ser un pilar sobre el que construir la próxima generación de sistemas RPAS españoles y, potencialmente, europeos.

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