Bitcoin, el penúltimo juguete de los especuladores

stop

INTERNET

14 de abril de 2013 (20:26 CET)

No es dinero del Monopoly, ni tampoco se trata de una fiebre como la del oro. La moneda virtual bitcoin se ha puesto de moda. Justo después de explotar el corralito de Chipre ¿una coincidencia?

Hace cinco años, bitcoin fue creado por Satoshi Nakamoto. Se trata de un alias. No se sabe si es una persona, un grupo o una empresa. Pero la moneda es legal. Comenzó a cotizar a dos dólares. El pasado miércoles el precio de un bitcoin era de 266 dólares. Dos días después estaba en 65. ¿Qué ha pasado?

Más operaciones


Los especuladores han entrado en juego. Las ventas de bitcoins se dispararon. Según la casa de intercambio japonesa Mt. Gox, que gestiona el 80% de las compraventas de bitcoins, el sistema se colapsó el miércoles. “Hemos sido víctima de nuestro propio éxito”, decía en un comunicado la compañía.

Los inversores entraron en pánico al ver cómo cada día había más especuladores con esta moneda en sus manos. El número de operaciones se triplicó en solo 24 horas. Mt.Gox explica que en marzo aumentaron el número de clientes en 60.000. A primeros de abril ya eran 75.000 nuevos inversores. “Ahora tenemos aproximadamente 20.000 cuentas nuevas creadas cada día”, dice Mt. Gox.

¿Burbuja?


Los inversores más arriesgados han cambiado de juguete. ¿Por qué esperar a ganar dinero? Los mercados están cada vez más controlados. Tienen muchos ojos encima. Aunque siguen en manos de muy pocos. Cada vez es más difícil montar una burbuja, y con bitcoin parecen haberlo conseguido.

Tiene un parecido con la inversión piramidal. Cuánta más gente tenga bitcoins más fácil es hacer dinero y más fácil es especular. No hay intermediarios. Las transacciones son P2P (persona a persona), y ninguna autoridad bancaria puede controlar o manipular la moneda. El problema viene cuando descienda bruscamente el número de inversores con esta moneda. La burbuja podría estallar.

Pocos sitios


Cualquier persona puede comprar y vender bitcoins. La moneda es emitida a través de un algoritmo bastante complicado. Fluctúa referenciado a los tipos de cambio del Banco Central Europeo como si se tratase de una divisa más. Y al igual que en el mercado, no hay límites.

Lo malo es que sirve para poco. Son muy pocos los sitios donde puedes comprar con bitcoins, aunque cada vez son más, sobre todo, en la red. En España, a penas un par de sitios: www.lowcom.es y www.empresas-de-españa.es.

Inseguro


Además, no es seguro 100%. Al ser dinero virtual, que se tiene almacenado en ordenadores o alojamientos de Internet, cualquier hacker podría entrar. Aunque eso sí, hay escapatorias para estos casos.

La forma más habitual de proteger los bitcoins es realizar varias copias idénticas del fichero wallet.dat, encriptarlas con una contraseña fuerte, y guardarlas físicamente en varios soportes USB y en la nube.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad