Bruselas deja a España y señala a Italia como el nuevo problema económico de la UE

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COMISIÓN EUROPEA

El vicepresidente económico de la CE, Olli Rehn. EFE / Olivier Hoslet

05 de marzo de 2014 (13:46 CET)

Los enfermos de Europa se suceden. Y la preocupación de las instituciones europeas se centra ahora en Italia. Las reformas no funcionan o no se han intentado, a diferencia de España, y la economía italiana está estancada, con una deuda muy elevada, y sin una perspectiva de crecimiento sólida.

La Comisión Europea ha presentado este miércoles su análisis de los desequilibrios macroeconómicos de la eurozona. Y hay dos conclusiones claras: la primera es que España, pese a sus problemas –que se destacan-- como el enorme paro y la alta deuda pública, sale del grupo de países con desajustes excesivos. La segunda es que es Italia quien entra, junto a Eslovenia y Croacia.

La financiación de la deuda española, en los niveles de 2006

De hecho, en España están sucediendo cosas que no se veían desde hace casi diez años. Una de ellas es que el interés del bono español a diez años en los mercados secundarios se ha situado este miércoles por debajo del 3,4%, algo que no ocurría desde el 25 de enero de 2006. Y la prima de riesgo, la diferencia con el bono alemán a diez años, ha bajado de los 185,6 puntos a los 177,3 puntos.

Por tanto, la atención y la preocupación se centra ahora en Italia, que es la tercera economía de la zona euro. La economía italiana debe resolver cuanto antes, según la Comisión Europea, “sus elevados niveles de deuda pública y privada, y su débil competitividad exterior”, según el informe que ha presentado el vicepresidente de la Comisión, Olli Rehn.

En Italia, no hay reformas

La Comisión Europea alerta sobre la falta de reformas en la economía italiana, un país enzarzado continuamente en una lucha política que le impide tener una estabilidad, de la que sí goza España, con un Gobierno con mayoría absoluta. Ni Mario Monti, ni Enrico Letta, y a falta de saber que podrá hacer Matteo Renzi, han conseguido rehacer los desequilibrios económicos, con una deuda pública ya por encima del 130% del PIB.

Las instituciones europeas también avisan a Alemania. De hecho llevan meses haciéndolo, con mayor o menor fortuna. Pero en este caso es por todo lo contrario. Alemania es incapaz de fortalecer su demanda interna, y de ejercer de locomotora de Europa. Bruselas vuelve a reprochar a Alemania su falta de “demanda doméstica”, y de las escasas perspectivas de crecimiento a medio plazo.

España, excesivo y alarmante paro

En el caso de España, las peticiones son las mismas. La Comisión Europea considera que se debe mantener la vigilancia y que se deben tomar “medidas contundentes” para atajar la deuda pública y privada y el alto nivel de paro. Por tanto, reclama “medidas adicionales” en el mercado laboral, que el Gobierno español ya ha tenido en cuenta en los últimos meses, aunque todavía no las ha concretado, salvo la tarifa plana anunciada por el Presidente Mariano Rajoy para reducir el coste de las cotizaciones sociales en el caso de nuevas contrataciones.

Pero Bruselas valora el esfuerzo realizado, y admite que en los últimos meses la corrección de los problemas de la economía española “ha avanzado claramente”. En concreto señala: "En varias dimensiones, el ajuste de los desequilibrios identificados el año pasado como excesivos ha avanzado claramente y el retorno a un crecimiento positivo ha reducido los riesgos", sin olvidar los “alarmantes niveles de paro”.
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