Carmena cierra el grifo al pago anticipado de la deuda de Madrid

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El remanente presupuestario de 573 millones en 2015 servirá para financiar gastos sociales, y solo se dirigirá al pago de deuda si hay problemas para cubrir algún vencimiento

La acaldesa de Madrid, Manuela Carmena / EFE

Madrid, 15 de marzo de 2016 (01:00 CET)

Ahora Madrid defendía en su programa electoral reestructurar la deuda financiera del Ayuntamiento a través de la renegociación de los tipos, la ampliación de los plazos de amortización e, incluso, en un alarde propio de la precampaña, hacía referencia a la aplicación de quitas tras la realización de una auditoría.

Al final, la sangre no llegó al río. Y ya con el acceso directo a los números, de las quitas nunca más se supo. Se pagarán los 4.600 millones de euros que ahora se deben y punto.

Eso sí, no habrá ni una emisión de deuda más de las cinco existentes, por un importe de 1.100 millones de euros de valor nominal, la razón por la que el Ayuntamiento decidió, a finales de 2015, rescindir los contratos que mantenía con las agencias de rating Standard & Poor's y Fitch. La gran novedad respecto del nuevo equipo de gobierno municipal estriba en el destino del remanente presupuestario. Antes, con los consistorios del Partido Popular, se destinaba a amortizar deuda.

Amortización anticipada de 305 millones en 2015

En 2015, en operaciones comprometidas por el anterior equipo de gobierno municipal, el Ayuntamiento afrontó la amortización anticipada parcial de 305 millones de euros  sobre uno de los dos préstamos sindicados que, en octubre de 2011, firmó el consistorio al subrogarse en la posición deudora de Madrid Calle 30, la sociedad que llevó a cabo las obras del primer cinturón viario de la capital. También amortizó anticipadamente 1,2 millones a Bankinter, relativo a un inicial préstamo otorgado a Madrid Espacios y Congresos (Madridec).

Ahora, estas amortizaciones anticipadas quedan descartadas. La prioridad será destinar lo que sobre a financiar gastos sociales. Y solo en el caso de que, puntualmente, existan tensiones de tesorería para afrontar puntuales vencimientos de deuda, se echará mano de ese remanente para cumplir con los compromisos financieros.

Remanente

Al cierre de 2015, el Ayuntamiento de Madrid contaba con un remanente de tesorería de 573 millones de euros, frente a los 385 de 2014, al lograr que el volumen de ingresos fuera sensiblemente superior al de gastos corrientes y a las obligaciones de pago de deuda.

En ese ejercicio, tras no contraer más deuda y amortizar 1.058 millones de pasivo, la deuda de la capital se quedaba 4.600 millones, repartida en cinco emisiones por un nominal de 1.100 millones –a amortizar entre enero de 2017 y junio de 2036– y 37 préstamos con un saldo vivo, a 31 de diciembre de 2015, de 3.590 millones de euros. De esta deuda financiera, Caixabank, con 479 millones (el 13,3%) es el principal acreedor.

Pago cupones por 37 millones en 2016

Por lo que a las emisiones de deuda se refiere, el Ayuntamiento debe abonar en 2016 algo más de 37 millones de euros en pago de cupones. En enero, ya hizo efectivo el reintegro de 9,3 millones de una emisión de 2007.

El próximo mes de abril deberá pagar uno de los dos cupones semestrales de otra emisión de ese mismo año, por un importe de 28.320 euros (en octubre se paga el otro), deberá pagar más de 22 millones en junio y otros 5,6 millones en diciembre.

Por lo que a los préstamos se refiere, en 2016 el Ayuntamiento debe amortizar 521 millones de euros a las entidades financieras. Algunas de estas cuotas servirán para cancelar algunos de estos préstamos, como los otorgados por los bancos alemanes Bayerische Landesbank y Helaba Landesbank Hesse, en 2005 y 2008, respectivamente, o el sindicado de 43 millones, respaldado por las principales entidades españolas en 2008.

La M-30 se lo come todo: 1.650 millones de deuda viva

El grueso de la deuda madrileña proviene de la financiación de las obras de la M-30. De los 3.590 millones de deuda financiera viva, casi 1.650 millones se corresponden con sendos sindicados firmados en octubre de 2011, por importes de 882 y 1.345 millones de euros, respectivamente. Debe hacer efectivas dos cuotas anuales hasta 2025.

En 2016, el importe de lo reintegrado será de 15 millones en junio y otros tantos en diciembre. Respecto al otro sindicado de la M-30, los 1.345 millones están divididos en dos tramos, de 996 y 349 millones, que tienen un saldo vivo de 962 y 337 millones, respectivamente.

En este caso, la devolución se reparte en 39 cuotas, dos por año, hasta diciembre de 2030, con incremento progresivo. Desde los 2,7 millones pagados en 2011 a los 180 millones que habrán de abonarse a partir de 2026. En el presente ejercicio, en junio y diciembre, la cuota a pagar es de 8,78 millones de euros.
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