La crisis del coche desinfla la burbuja del crédito al consumo

La crisis del automóvil castiga el negocio más lucrativo de la banca

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Las tasas de crecimiento de los créditos al consumo se desploman hasta el 3,7% en la primera mitad de este 2019

Madrid, 08 de agosto de 2019 (17:34 CET)

Es complicado atribuirlo a una causa específica, pero lo que en abril pareció un hecho aislado empieza a convertirse en rutina: la concesión de créditos al consumo a las familias españolas atraviesa por un momento difícil. En los seis primeros meses del año, la banca española ha prestado 17.591 millones de euros, un 3,72% más que en el mismo periodo de 2018.

El problema es que este tipo de financiación, destinada por los hogares a la compra de automóviles, ordenadores o electrodomésticos de alta gama, ha venido creciendo en los últimos años a tasas medias anuales del 18%. La caída de las ventas de automóviles está detrás de esta moderación, junto a la menor contribución de la demanda interna al crecimiento del PIB.

En 2018 se concedieron en España créditos al consumo a las familias por importe de 34.617 millones de euros, un 17,79% más que en el año anterior. En 2016, el crecimiento interanual llegó a ser del 28,4% e hizo saltar las primeras alarmas en el Banco de España. Hay que tener en cuenta que, en 2012, en plena crisis europea de la deuda soberana, apenas se concedieron 12.811 millones.

Hace sólo medio año, en enero, el ritmo de aumento era todavía del 13,66%. Pero desde abril todo son nubarrones. El último mes del que hay datos oficiales, junio, lo ha confirmado: se firmaron (por segunda vez en el año) menos créditos al consumo que en el mismo mes de 2018: 3.023 millones de euros, frente a los 3.038 millones, según los últimos datos publicados por el Banco de España.

El mal momento del coche frena los préstamos

Una de las razones por las que los préstamos al consumo se han frenado se debe al mal momento por el que atraviesa el sector del automóvil. Según los datos de la patronal del sector, junio fue el peor mes en tres años, con una caída de las matriculaciones del 8,3%, que dejan el acumulado de los seis primeros meses con un descenso del 5,7%, a pesar de haberse vendido 692.472 turismos y todoterreno.

Otro motivo está en la marcha de la economía española, que en el segundo trimestre del año ha crecido dos décimas menos en términos de PIB que en el anterior (0,7% al 0,5%), como consecuencia de la menor contribución de la demanda interna. El consumo de las familias ha pasado de aumentar al 3% interanual en el primer trimestre de 2018 a hacerlo al 1,7% entre abril y junio pasados. 

En los últimos ejercicios, los créditos al consumo se han convertido en un balón de oxígeno para las entidades financieras, al poder cobrar unos tipos de interés más elevados en un contexto de dinero regalado. Mientras las nuevas operaciones de préstamos hipotecarios se firman a un tipo medio del 2,26%, los créditos al consumo se concedían en junio a un coste del 8,18%.

¿Por qué? Porque no tienen las mismas garantías en el caso de un impago. Y eso es un riesgo para el sistema bancario que el ciudadano tiene que pagar.

El crédito al consumo, emblema de la banca

Los créditos al consumo y las comisiones son los epígrafes que están dando mejores resultados a la banca.

El primer grupo bancario español, Banco Santander, incrementó el “stock” de créditos al consumo en 600 millones de euros en el primer semestre del año. Santander Consumer Finance, la unidad de negocio encargada de este tipo de financiación, obtuvo en España un beneficio de 116 millones de euros y aumentó su actividad un 7% gracias a los acuerdos cautivos que mantiene con diferentes marcas de automóviles.

En BBVA, los créditos al consumo han salvado la evolución de la inversión crediticia en el primer semestre en España. Frente a un crecimiento del 0,7% de la cartera total entre diciembre y junio, los créditos al consumo han avanzado un 9,2%, mientras los préstamos hipotecarios caían un 1,6%. Bankia formalizó en el ámbito del consumo 1.276 millones de nuevos créditos, un 16,2% más.

La cuota del “stock” en este apartado sube hasta el 5,57%, 20 puntos básicos más que en el mismo periodo de 2018. Caixabank mantenía un saldo vivo de 12.901 millones de euros a junio pasado, un 8,2% más que en 2018, y un 4,7% más que a cierre de marzo. Banc Sabadell aumentó sus créditos en España en un 1%, con 3.000 millones de euros en nuevas operaciones, aunque engloba tanto créditos hipotecarios como al consumo.

Bankinter Consumer Finance, que opera el negocio de consumo en la entidad que dirige María Dolores Dancausa, ha aumentado su inversión en 2.200 millones de euros (+28%) en un año, con una nueva producción en el semestre de 405 millones, un 3,5% más que en la primera mitad de 2018. Cuenta con 1,4 millones de clientes, un 15% más.

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