El Banco Mundial recorta con fuerza las previsiones de crecimiento de la zona euro

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Prevé tres décimas de caída frente a la anterior estimación del 1,9% de PIB. El débil crecimiento de algunos países emergentes "oscurecen el panorama" general

18 de enero de 2012 (10:20 CET)

El Banco Mundial ha rebajado drásticamente las previsiones de crecimiento de la economía de la eurozona hasta dejarlas en el -0,3% para el 2012. La anterior previsión de crecimiento era del 1,9%. La insititución insiste en que la dureza de la crisis de deuda de la eurozona se ha contagiado al resto de países, tanto avanzados como en desarrollo, y está provocando numerosos vientos en contra.

“Los países en desarrollo deben prepararse para más riesgos de regresión económica, ya que la crisis de la deuda de la zona del euro y el frágil crecimiento de diversas economías emergentes están oscureciendo el panorama a nivel general", según advierte la institución.

El Banco Mundial señala que economía mundial podría crecer el 2,5% en 2012 y el 3,1% en 2013, después de haber revisado a la baja su previsión de crecimiento para este año, tanto para los países en desarrollo como para los avanzados. "La economía mundial ha entrado en una fase muy complicada caracterizada por significativos riesgos a la baja y fragilidad", subraya.

La organización estima que las economías en desarrollo crecerán el 5,4%, en comparación con la previsión del 6,2% de junio de 2011, y un 6% en 2013, mientras que las avanzadas crecerán un 1,4% en 2012, 1,3 puntos menos que su anterior previsión, y un 2% el próximo año.

Asimismo, el Banco Mundial ha avanzado que el lento crecimiento en Europa complica los esfuerzos para recuperar la confianza del mercado y podría empeorar las tensiones.

En lo que se refiere a España, la institución insiste en que el actual Gobierno que preside Mariano Rajoy se ha comprometido a acelerar "de forma considerable" las reformas estructurales y fiscales iniciadas por su predecesor.

Futuros problemas

El Banco Mundial hace hincapié en el hecho de que los países en desarrollo tienen ahora menos espacio fiscal y monetario para aplicar medidas correctivas en comparación con 2008 y 2009, por lo que si el flujo financiero internacional se agota y se deteriora el comercio mundial, "su capacidad para reaccionar podría estar limitada".

Para evitar esta situación, el director del Grupo de Análisis de las Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial, Hans Timmer, sostiene que estos países deberían buscar “financiación anticipada para sus déficits, dar prioridad al gasto en redes de protección social e infraestructura y someter a pruebas de esfuerzo a sus instituciones bancarias nacionales".
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