El Gobierno prepara una reforma basada en extender el despido con 33 días y la flexibilidad interna

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DIALOGO SOCIAL

El presidente Mariano Rajoy, en una entrevista con Efe

16 de enero de 2012 (17:44 CET)

Vencido este lunes el plazo para que los agentes sociales intentaran cerrar un acuerdo sobre la reforma laboral, el Gobierno está trabajando ya "muy en serio" en el diseño de una norma que tiene como prioridades la extensión del contrato con 33 días de despido, la flexibilidad interna y la formación continua de los trabajadores, según ha confirmado el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Rajoy ha avanzado que la propuesta del Gobierno se inspirará en las 71 enmiendas presentadas por el PP a la anterior reforma laboral, llevada a cabo por el PSOE. En esas propuestas se defendía extender la aplicación del llamado contrato de fomento del empleo, regular un procedimiento general de descuelgue de convenios colectivos en empresas en dificultades mediante acuerdo entre el empresario y los representantes de los trabajadores o dotar de mayor flexibilidad interna a la empresa

El presidente del Gobierno, tras reunirse con el presidente de Francia Nicolás Sarkozy, ha precisado que la reforma laboral "se hará pronto", pero ha insistido en pedir un "esfuerzo" a los agentes sociales para que "remen en la misma dirección" en favor de la creación de empleo. La propuesta queda lejos de las pretensiones que los empresarios habían puesto encima de la mesa.

Sin embargo, el departamento que dirige Fátima Báñez no quiere generar expectativas temporales y afirma que "no tiene plazos" cerrados para presentar la norma. La propuesta podría plasmarse en un proyecto de ley y el ejecutivo afirma que mantiene "permanentemente abiertas todas las vías de comunicación" con patronal y sindicatos, aunque por ahora no se ha convocado una nueva reunión.

Eso sí, el Ministerio recalca que la norma no se limitará a copiar dichas enmiendas, sino que las "actualizará" a la luz tanto de las modificaciones legales que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero adoptó en materia laboral como de la actual situación económica.

La filosofía de las enmiendas


El PP planteaba en dichas enmiendas extender ese contrato de fomento del empleo, suavizando las condiciones de acceso para "incentivar a los empresarios a la contratación estable", de forma que no sea necesario que el trabajador tenga que pasar tres meses en situación de desempleo antes de acceder a esta modalidad contractual, que incluye una indemnización de 33 días por año trabajado.

En materia de flexibilidad interna de las empresas, abogó por agilizar los procesos de "revisión" de convenios para que, sin necesidad de denuncia, los acuerdos en vigor pudieran cambiarse "de forma natural y en un contexto de paz social".

Y todo esto en aras del "fortalecimiento" de la flexibilidad interna en la empresa, para lo que también propugnó la modificación de los artículos 22 y 39 del Estatuto de los Trabajadores, "haciendo del grupo profesional el eje de la clasificación profesional y el límite de la movilidad funcional en el seno de la empresa".

Asimismo, planteó que se impidiera adoptar "medidas de huelga o conflicto colectivo" que tengan por objeto alterar lo pactado en un convenio colectivo durante su vigencia, aunque se negocie su revisión. La propuesta, afectaba al Estatuto de los Trabajadores y se enmarcaba en sus iniciativas para "fortalecer" la flexibilidad interna de la empresa y el descuelgue de los convenios.

También pedía reformar el procedimiento de suspensión del contrato y reducción de la jornada por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción, "distinguiendo entre las suspensiones y reducciones individuales y colectivas" para permitir que las empresas y los trabajadores puedan mantener los contratos de trabajo y adaptarse a las nuevas necesidades "de modo que el despido sea la última opción".

El programa del PP

En términos genéricos, el programa del PP hablaba de abordar una "reforma integral del mercado de trabajo" que supusiera un "cambio coherente y coordinado de la contratación, la negociación colectiva, el sistema de relaciones laborales, la formación orientada al empleo y la intermediación".

Además, avanzaba que se simplificaría la tipología de contratos laborales y se reformaría la estructura y contenidos de la negociación colectiva, de manera que cada materia se negocie en un ámbito territorial o sectorial "óptimo".
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