Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, antes de firmar su acuerdo de presupuestos en la Moncloa. Foto: EFE/Zipi
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El Consejo de Ministros aprueba el proyecto de presupuestos de 2019 y lo envía a Bruselas

Nahiara S. Alonso

Economía Digital

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, antes de firmar su acuerdo de presupuestos en la Moncloa. Foto: EFE/Zipi

Madrid, 15 de octubre de 2018 (13:22 CET)

El Gobierno ha aprobado en un Consejo de Ministros extraordinario el plan presupuestario de 2019. La ministra de Economía, Nadia Calviño, comunicó la rebaja de una décima de las previsiones de crecimiento para este año: del 2,7% hasta el 2,6%. Y también para el próximo del 2,4% al 2,3%. Este mismo lunes el Ejecutivo ha remitido el texto a Bruselas para ser evaluado por la Comisión Europea (CE). 

La moderación de la previsión del PIB que marca el Gobierno llega las peores perspectivas de las exportaciones. Según las previsiones del Gobierno, estas moderarán su crecimiento hasta el 3,2% (1,5 puntos menos). En 2019, la bajada es de 1,1 puntos, hasta el 3,4.

En el plan presupuestario se incluyen las estimaciones macroeconómicas para 2019, las previsiones de gasto e ingresos y las principales medidas y reformas que tiene previsto implementar. Tiene como base el acuerdo cerrado la semana pasada por el Gobierno y Unidos Podemos. Entre las medidas están la subida del salario mínimo hasta los 900 euros (el 22,3% más), la regulación del precio del alquiler y la subida del IRPF a las rentas superiores a 130.000 euros.

​Déficit y deuda pública

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaà, defiende que son "presupuestos valientes que cambian el paso al país" y que "revierten los recortes". El Ejecutivo sitúa la reducción del déficit público hasta el 1,8%. "No pone en peligro ni el crecimiento ni la creación de empleo", expica Calviño. Pedro Sánchez pactó con Bruselas a su llegada a La Moncloa elevar el objetivo del déficit al 1,8% del PIB, cinco décimas por encima del 1,3% previsto por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Estos 6.000 millones de euros adicionales no fueron aprobados en el Congreso. Aún así, el Gobierno ha mantenido esta senda de estabilidad presupuestaria rechazada en julio que contempla unos objetivos de déficit del 2,7% en 2018, del 1,8% en 2019 y del 1,1% en 2020. 

Aunque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aclara que el Ejecutivo realizará las cuentas públicas con la senda de déficit que esté aprobada a finales de noviembre o principios de diciembre. Así, podría ser el objetivo del 1,3% aprobado por gobierno anterior del PP”.

En cuanto a la deuda pública, Calviño, que define los presupuestos generales del Estado (PGE) como “responsables y realistas”, explica que esta se reducirá en los años 2018 y 2019 "el doble que los dos años anteriores", hasta llegar al 95,5% deuda del PIB en 2019.

Ingresos de 5.678 millones con la reforma fiscal

La ministra de Hacienda cifró en 5.678 millones de euros los ingresos adicionales del Estado derivados de los cambios fiscales incluidos en los presupuestos. Las medidas de gasto tendrán un impacto de 2.082 millones. En general, el plan presupuestario marca un incremento del gasto público del 3,1% y un aumento de los ingresos del 5,7%.

Los gastos superarán en 22.223 millones de euros a los ingresos en 2019, más de 10.700 millones menos de diferencia que en 2018. La mejora de la recaudación prevista y la contención del gasto permitirá que el "techo de gasto" se sitúe en 125.064 millones de euros, con un aumento del 4,4%.

El Gobierno mantiene las previsiones de empleo previstas en los presupuestos. Así, la tasa de paro se sitúa en el 15,5% para este año y en el 13,8% para 2019. 

Posiciones frente a los presupuestos

El presidente de Cepyme y vicepresidente de la CEOE, Antonio Garamendi, cree que el texto contiene medidas "imposibles", que llevarán a país "a un escenario peor del que ya tiene España ahora mismo". El presidente del PP, Pablo Casado describió la semana pasada los PGE como "irresponsables, imposibles y suicidas" para el futuro de España.

El vicepresidente del Govern y adjunto a la presidencia de ERC, Pere Aragonès, advierte al Gobierno que "si mantiene la represión contra el independentismo" y no hay gestos con los presos y la autodeterminación, su partido "no negociará" los presupuestos. Por su parte, el líder del PSC, Miquel Iceta, defiende que el acuerdo de PGE es "un gran gesto" para Cataluña. El Ejecutivo pidió la semana pasada a los independentistas que apoyaran las medidas. 

Por su parte, el ministro de Exteriores, Josep Borrell, confía en que el acuerdo de presupuestos “no va a tener ningún problema" desde el punto de vista del control de la Comisión Europea (CE). El brazo ejecutivo de la UE vigilará el ajuste estructural que debe hacer España para que haya una reducción del déficit estructural. 

Bruselas tiene una semana de plazo para revisar el borrador de presupuestos del Gobierno y transmitir sus impresiones.

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