El saneamiento se 'come' cuatro años de beneficio de Cívica y su dividendo

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LA CRISIS DE LA BANCA

El consejo de Banca Cívica

16 de febrero de 2012 (20:35 CET)

El saneamiento forzoso del sector financiero supone un verdadero desafío para Banca Cívica, que verá cómo las nuevas provisiones que tiene que realizar se comen el equivalente a cuatro años de beneficio de explotación, unos 900 millones de euros, y ponen en peligro el dividendo de esos años.
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Se estrecha por tanto el margen de maniobra que le queda a la entidad para evitar una fusión que le diera otro año más para sanearse e incluso la posibilidad de recibir ayudas públicas. Hace unos días, la dirección del banco ya reconocía que trabajaba sobre distintas opciones para abordar una hipotética fusión.

Una de las soluciones para cubrir parte de esas nuevas provisiones es, según fuentes de la entidad, la venta de distintos activos, sobre todo participaciones empresariales, con las que intentar hacer plusvalías y reducir balance para liberar capital.

A cierre de 2010, último dato facilitado, el banco contaba con una cartera industrial valorada en unos 1.900 millones. De ellos, 1.586 millones de euros correspondían al valor de la cartera de empresas participadas no cotizadas y 323 millones de euros a la cartera de empresas participadas que sí cotizan en Bolsa.

Es más, el recurso de vender activos lo utilizó ya en el ejercicio recién terminado. En los nueve primeros meses de 2011, por ejemplo, Cívica se ha apuntado beneficios extraordinarios por la baja de activos de 79 millones de euros.

Pero la solución de las desinversiones es limitada. El adelgazamiento de cartera y la debilidad de la economía y de las bolsas han mermado previsiblemente el valor de las participaciones industriales de la entidad. En muchas de ellas acumula minusvalías.

En 2011, la entidad contaba por ejemplo con una participación en SOS, además de otras en empresas dedicadas a las aceitunas y al jamón de jabugo. También controlaba una bodega, Sarría, una participación en el Parque Isla Mágica y el 0,5% de Iberdrola.

El saneamiento, al detalle

En total, la factura que tiene que cubrir la entidad que integra el negocio financiero de Caja Navarra, CajaSol, Caja Burgos y Caja Canarias en provisiones adicionales es de unos 1.248 millones.

Para dotarlos utilizará unos 300 millones de provisión genérica ya constituida y el resto, unos 900 millones, lo tendrá que detraer de sus resultados a contabilizar a partir de este ejercicio, según se desprende del hecho relevante facilitado por el banco.

Entre enero y septiembre de 2011, último dato disponible, Cívica ha obtenido un margen de explotación, antes de provisiones, de 175 millones. Una proyección prudente de la cifra final que puede obtener en 2011, con la economía cayendo, ronda los 200-220 millones. Si en 2012 cierra con una cifra similar, Cívica necesitara el resultado de explotación de este año y de otros tres ejercicios aproximadamente para cubrir las provisiones.

El equipo que dirige Enrique Goñi y Antonio Pulido afirma que puede cubrir el conjunto de esas dotaciones con el canje de preferentes anunciado hace unos días. Una opción factible desde un punto de vista contable, pero que hace casi imposible asegurar el dividendo de la entidad, en bolsa desde hace siete meses, y que diluirá a los actuales accionistas.

Más colchón de capital

Asimismo, junto a las provisiones citadas, el decreto de saneamiento obliga a Cívica a conseguir capital adicional por unos 783 millones de euros, derivados de la exposición a suelos y promociones en curso calificados de problemáticos. El exceso actual de capital de Banca Cívica sobre el mínimo exigido le permite absorber este importe a excepción de 72 millones de euros.
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