España se desangra a la espera de que actúe el BCE

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Los analistas aseguran que los inversores se anticipan a la posible fragmentación del euro

19 de julio de 2012 (14:07 CET)

“La prima de riesgo es el peor de nuestros impuestos”. Así define la situación Oscar Moreno, gestor de pensiones de Renta 4, tras analizar el coste de la financiación de la deuda pública española. Moreno, como otros analistas consultados por Economía Digital, sólo ven una solución para solventar los males de España a corto plazo: la intervención decidida del Banco Central Europeo (BCE), comprando deuda pública en el mercado secundario. Pero si tarda demasiado, España se puede desangrar.

Después de que el Tesoro Público haya colocado hoy 2.981 millones de euros en bonos a dos, cinco y siete años, con un coste enorme, --con tipos de interés de entre el 4,8% y el 6,4%-- la prima de riesgo se ha disparado por encima de los 580 puntos y el bono a diez años tiene una rentabilidad del 7%. Una situación insostenible.

Pero, ¿qué es lo que está sucediendo, al margen de la propia situación fiscal de España? Los analistas difieren, pero con matices. Oscar Moreno considera que es el cruce de declaraciones y las diversas interpretaciones de los actores políticos españoles los que están perjudicando la financiación del Tesoro español. Y ve importante que el Gobierno acabe presentando ante la Comisión Europea el plan plurianual que se le exige en el que anticipará los presupuestos del 2013. En ese momento, quizá, el BCE acabe decidiendo, vistos los esfuerzos de España, la compra de deuda en el mercado secundario.

Valores refugio

Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, insiste también en que ese plan plurianual puede ser vital, pero sitúa el problema en la posible fragmentación del euro. Los inversores estarían anticipando, a juicio de Pingarrón, esa situación y toman posiciones. La visión de este analista explicaría fenómenos de difícil comprensión sobre la deuda pública soberana europea. Un caso es el de Bélgica, que se ha convertido en un valor refugio, igual que Francia, cuando Italia, pese a su deuda pública en relación al PIB por encima del 100%, presenta indicadores muy positivos, como su escasa deuda privada, o su déficit más bajo, pero paga tipos de interés casi como España.

Y el mejor ejemplo de anticipación de esas posiciones es Alemania, que paga muy poco por su deuda, de hecho casi le sale gratis. Si se acaba produciendo una fragmentación del euro, los inversores en deuda pública de Alemania se verían beneficiados por una mayor valoración de un eventual marco alemán.

Por ello, Pingarrón considera que debería difundirse un claro mensaje que fortalezca el euro, algo muy diferente al tipo de declaraciones que formula la cancillera Angela Merkel, que ha dudado esta semana de que se pueda reconducir la situación.

Falta de proyectos

La publicación Busines Insider  ofrece unos datos que van más allá, al comparar los tipos de interés que están retribuyendo la mayoría de países occidentales por la compra de su deuda pública.

El capital prefiere valores seguros, aunque se ofrezca una escasa rentabilidad. Según Busines Insider eso se debe a la falta también de proyectos atractivos que puedan generar mayores beneficios en la economía real, en el sector privado.

La única ventaja de España en estos momentos, y en esto coinciden Pingarrón y Moreno, es que en el primer trimestre del año colocó el 65% de la deuda programada para todo el año con tipos de interés razonables. El tipo medio de la deuda vida, además, está sobre el 4,1%. Pero en octubre deberá colocar 20.000 millones de euros, que vencen ese mes.



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