La gran banca suspira por el ahorro de los gallegos

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Por cada tres euros que recibe en depósitos, NCG presta en Galicia 1,6 euros, frente al déficit del resto de áreas de negocio

Clientes de Novagalicia en cajeros de la entidad | EFE

14 de octubre de 2013 (21:04 CET)

NCG ha llegado al proceso de subasta tras una travesía que ha conllevado la inyección de casi 9.000 millones de euros de dinero público, un escándalo en forma de comercialización indebida de preferentes todavía no resuelto y una acelerada venta de participaciones industriales e incluso áreas negocio. Todavía sigue viva, y muy apetecida por gran parte de la banca nacional (Caixabank, BBVA, Santander y Popular), que analiza el cuaderno de venta de una entidad que ya conoce muy bien. ¿Dónde reside el atractivo entonces de NCG para estos grandes grupos? Pues, a decir por el balance del banco presidido por José María Castellano, más que por su cuota en Galicia, que se sitúa en el 40%, son las propias características de este mercado natural lo que de verdad importa a los grandes bancos, que han comenzado a dar la batalla política para hacerse con NCG frente a los fondos que trae el propio Castellano.

La distribución del gap entre depósitos y créditos por áreas de negocio de NCG se situaba en el primer año de gestión de José María Castellano en una posición deficitaria si se analizaba la red de fuera de Galicia, las denominadas unidades de gestión de activos problemáticos (los activos tóxicos) e incluso su balance individualizado en el mercado mayorista. Sin embargo, Galicia presentaba un excedente significativo en esa relación de créditos sobre depósitos, lo que de verdad da fortaleza y músculo a la entidad.

El negocio en Galicia

El desequilibrio en el balance de dichas áreas no se manifestaba en el mercado gallego, donde NCG capta en depósitos casi 30.000 millones de euros (27.853 millones a cierre de 2011) frente a una inversión crediticia de 16.085 millones. Es decir, por cada tres euros que recibe en depósitos en Galicia, la entidad presta a los gallegos prácticamente 1,6 euros. El excedente, nada menos que 11.679 millones de euros a cierre de 2011, único ejercicio en el que la entidad desagregó los datos. Es de suponer que la pérdida de depósitos de los últimos dos años, derivada en gran parte de la crisis de las participaciones preferentes, haya rebajado ese importe, que aún así mantiene superávit.

Para obtener una foto fija de lo que representa la situación excedentaria del gap entre depósitos y créditos en el mercado gallego de NCG conviene repasar las otras áreas. En el mercado mayorista, la situación cuando llegó Castellano arrojaba un desequilibrio de nada menos que 3.483 millones (6.485 millones en depósitos frente a un riesgo crediticio de 9.967 millones).

Otras áreas e impacto en el resultado


Según las propias cuentas de la entidad, otro tanto pasaba con la red de fuera de Galicia. Cuando llega Castellano, y antes de la venta de oficinas al Etcheverría y la colocación de EVO, NCG captaba en depósitos 4.180 millones en el mercado nacional, al que prestaba 8.402 millones. Diferencia, un desequilibrio de nada menos que 4.221 millones en el balance. En cuanto a la situación de los activos inmobiliarios, las diferencias son todavía más acusadas: 329 millones en depósitos y algo más de 14.000 millones en créditos.

Todo ello ha tenido un indudable impacto en la cuenta de resultados de NCG. Solo en el año de referencia, descomponiendo el beneficio antes de impuestos por las mencionadas áreas, se obtiene que solamente Galicia y el mercado mayorista aportan resultados positivos (242 millones y 166 millones de euros, respectivamente), frente a los números rojos de la red de fuera de Galicia (149 millones en negativo), UGAS (402 millones de pérdidas) y participadas, con 96 millones de resultado negativo
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