La opa de Caixabank sobre BPI ya está en marcha

stop

El regulador portugués registra la opa a 1,134 euros por acción. El banco español prevé recortar 900 empleos durante los próximos tres años y el cierre de 52 oficinas de la entidad lusa

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de Caixabank / EFE

Barcelona, 17 de enero de 2017 (08:51 CET)

Este martes por la mañana arranca la oferta pública de adquisición (opa) de Caixabank sobre el portugués BPI. Los accionistas de la entidad lusa tienen tres semanas, hasta el 7 de febrero, para decidir si venden sus acciones al banco español, que ya controla más del 45% del portugués.

Después de que BPI superara el último escollo con la venta de parte de su participación en el angoleño BFA, la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) portuguesa registró este lunes la opa. Lo hizo tras el cierre del mercado y fijando el inicio del periodo de adscripción a la oferta a las 8.30h de la mañana hora local.

Como anunció Caixabank en septiembre, el precio de la opa es de 1,134 euros por acción, con lo que, si alcanzara el 100% de BPI, el banco que dirige Gonzalo Gortázar tendría que desembolsar unos 900 millones de euros. La cotización de la entidad lusa cerró este lunes en los 1,128 euros, ligeramente por debajo del precio de la opa.    

Si consigue hacerse con el control del banco, el grupo español espera reducir los costes en 84 millones de euros, más de la mitad a través de la disminución de los gastos de personal, aunque no prevé reducir la red comercial.

Entre las medidas de gestión que aplicará Caixabank sobre el entidad lusa figura la reducción de la plantilla y de su red de oficinas. Según el prospecto de la opa enviado al regulador portugués este lunes, dicho recorte afectará a 900 empleados en los próximos tres años. Además, el banco español, siempre que prospere su oferta, prevé cerrar hasta 52 oficinas durante este 2017.
  
Un largo camino    

Caixabank lanzó la opa en abril, tras no llegar a un acuerdo con el segundo accionista de BPI, Isabel Dos Santos, para reducir su exposición a Angola. El banco español puso como condición para la opa que se eliminaran los límites de voto, algo que se consiguió, tras tres intentos, en septiembre.

Cumplida esta condición, quedaban pendientes las autorizaciones administrativas y el último gran escollo: la reducción de su participación en BFA. A principios de año, BPI cerró la venta de un 2% del banco angoleño, con lo que pasó a cumplir con las exigencias del Banco Central Europeo. La opa ya estaba al caer.

Con unos activos valorados en cerca de 40.600 millones de euros al cierre de 2015, el BPI es el quinto banco de Portugal, superado por la estatal Caixa Geral de Depósitos, el Banco Comercial Portugués, el Novo Banco y el Totta, la división lusa del Santander.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad