Las entidades no descartan que CatalunyaCaixa no valga nada

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SUBASTA

Sede de CatalunyaCaixa

22 de febrero de 2013 (20:54 CET)

El precio que se le dé a CatalunyaCaixa será el que interese para poder hacer negocio. Ni un euro más que no se pueda justificar ante los accionistas. Ese es el punto de partida de las entidades que siguen analizando con lupa todos los números de CatalunyaCaixa. Y la conclusión puede ser muy severa: no descartan que la entidad catalana no valga nada, pese a los números que ha presentado el Frob, para buscar compradores.

El próximo jueves es el día límite para presentar las ofertas no vinculantes. Y las entidades con más opciones para adjudicarse CatalunyaCaixa son el BBVA y Santander, aunque también opta Banc Sabadell. Las dos primeras están valorando precios muy ajustados, en ningún caso por encima de los 100 millones de euros.

¿Un valor, de 1.000 millones?

Para el Frob, el valor de CatalunyaCaixa es mucho mayor. Y lo fija en 1.000 millones. Una de las ventajas de la entidad catalana, que insiste en destacar el Frob, es que dispone de una cartera de más de un millón de clientes. Y esa masa, se apunta, debería permitir generar el capital suficiente para cubrir las posibles pérdidas.

Sin embargo, las entidades que aspiran a quedarse con CatalunyaCaixa son mucho más cautas. Insisten en que llevan semanas analizando todos los datos y que no ven descabellado que, efectivamente, el valor sea negativo.

Aunque es cierto que los dos bancos, los únicos en estos momentos con capacidad para llevar a cabo ese tipo de operaciones, tienen muy en cuenta la fidelidad de los clientes y el vínculo con la marca. Y lo que consideran importante es el fondo de comercio. El pasivo de la entidad también se valorará en mayor medida que el activo.

Imagen de cara al exterior

El Frob hubiera preferido una oferta de una entidad extranjera. Los propios bancos españoles querrían que, finalmente, llegara una opción interesante, porque se podría trasladar una imagen “muy positiva” al exterior. España precisa de ese tipo de operaciones, porque sería un síntoma de confianza en la economía española. Pero Deutsche Bank se desmarcó, después de un inicial interés.


El organismo público, propietario de CatalunyaCaixa, insiste en los números de la entidad, que preside Adolf Todó. Y recuerda los 200 millones del beneficio bancario logrado en 2012.

Pero la entidad conserva, todavía, hasta 1.600 millones en balance de activos dudosos que se atribuyen a la burbuja inmobiliaria. Ese dato se ha conocido a través de la auditoría (due diligence) que tanto Santander como BBVA pusieron en marcha. Esa cifra surge de la suma de operaciones individuales de menos de 100.000 euros que no se han traspasado a la Sareb, el banco malo.

Oferta desierta

La mora de CatalunyaCaixa también se debe tener en cuenta. Es dos puntos superior a la media del sector, que es del 11,4%. También están los créditos hipotecarios y la cartera de Pymes.

Por todo ello, BBVA y Santander, que siempre se han movido por intereses muy diferentes, analizan ahora en detalle las cuentas de la entidad. En cualquier caso, nadie en el sector prevé que la oferta quede desierta. Se trataría de una señal muy negativa para España.

Otra cosa será el precio final que cada una ofrezca.
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