Las trampas ocultas de los depósitos estructurados

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La escasa rentabilidad de los productos tradicionales ha provocado una oleada de nuevas formas de inversión

Olivia Feldman (Help My Cash)

El Fondo de Garantía protege los depósitos de los clientes asociadas a ciertas entidades financieras
El Fondo de Garantía protege los depósitos de los clientes asociadas a ciertas entidades financieras

Barcelona, 08 de febrero de 2015 (13:52 CET)

El contexto actual de tipos de interés bajos en los depósitos a plazo fijo ha propiciado la proliferación de los depósitos estructurados y combinados. Una nueva oleada de depósitos de rentabilidad variable ha invadido el mercado. Sin duda, son una oportunidad para conseguir rentabilidades atractivas, pero, eso sí, asumiendo un riesgo mayor.

En este sentido, la EFPA (European Finantial Planning Association) publicaba durante los últimos días que "el escenario de tipos bajos y rentabilidad escasa de depósitos se prolongará aún durante mucho tiempo y las opciones para obtener una suculenta rentabilidad pasarán por asumir algunos riesgos".

Inversión garantizada


En definitiva, para lograr una rentabilidad mayor al 2% TAE que como mucho están ofreciendo ahora los depósitos bancarios tradicionales, hay que empezar a plantearse nuevas vías de inversión y los depósitos estructurados pueden ser una de ellas. Lo bueno es de estos productos es que garantizan el 100% del capital invertido, pero no ocurre lo mismo con la rentabilidad, que es variable.

Desde el comparador HelpMyCash.com advierten de que, si bien con estos productos no es posible perder dinero, sí hay que fijarse muy bien en sus condiciones para que las ganancias finales no sean 0 y para saber elegir la mejor oferta. Estos son los factores clave que hay que tener en cuenta.

La TAE no es lo mismo que el cupón


La mayoría de las entidades promocionan sus depósitos estructurados y combinados haciendo hincapié en la alta rentabilidad de sus cupones, pero el cupón no es más que la rentabilidad final del producto, es decir, el tanto por ciento total que se puede llegar a ganar sobre el capital invertido. La TAE, por el contrario, que será menor, a menos que el plazo de la imposición sea de un año, es la rentabilidad anual y la que nos servirá para comparar los distintos depósitos entre sí.

Por ejemplo, el Depósito Telefónica, Repsol e Inditex de Bancopopular-e ofrece un cupón del 3,85% a 18 meses, lo que equivale a un 2,55% TAE. Y, no olvidemos, que en el caso de los referenciados esta rentabilidad sólo se consigue si los subyacentes, en el caso anterior las acciones de Telefónica, Repsol e Inditex, mantienen o aumentan su valor en una fecha concreta.

El tramo con la rentabilidad garantizada es el de menor plazo


La mayoría de los depósitos combinados reparten la inversión entre un plazo fijo con una rentabilidad garantizada y un referenciado con una rentabilidad variable. Son, en realidad, dos depósitos en uno. La mala noticia es que la parte con la rentabilidad garantizada suele ser la de menor plazo y, además, es a la que se destina un tanto por ciento menor de la inversión.

Otro ejemplo: el Depósito 20/80 de Cajamar ofrece un 2% TAE durante 12 meses sobre el 20% del capital y una rentabilidad que puede oscilar entre el 0,25% y el 2% TAE a 36 meses para el otro 80%. Es decir, la mayor parte de nuestro dinero nos dará una rentabilidad incierta.

A largo plazo y sin liquidez


La última "trampa" que no hay que dejar pasar por alto es la escasa liquidez de este tipo de productos, ya que por norma general no pueden cancelarse anticipadamente. Si a eso le sumamos que el plazo no suele ser inferior a los 18 meses, no parecen indicados para personas que puedan necesitar su dinero a corto plazo. Además, teniendo en cuenta que la rentabilidad es variable, nos podríamos encontrar con que hemos estado un largo plazo de tiempo con el dinero paralizado para acabar obteniendo una rentabilidad muy baja si los subyacentes no evolucionan favorablemente.

En resumen, si estamos interesados en contratar uno de estos depósitos lo mejor es solicitar las condiciones por escrito para estudiarlas en casa, fijarnos bien en cuál es la rentabilidad TAE máxima y mínima que podemos obtener, y tener claro cuál es el plazo y si durante el mismo tendremos derecho a disponer de nuestro dinero.
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