Nacionalización total de CatalunyaCaixa

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BANCA

Todó,  presidente ejecutivo de Catalunya Banc

17 de diciembre de 2012 (23:49 CET)

El Banco de España nacionalizará totalmente CatalunyaCaixa tras valorarla en -6.674 millones de euros. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) ha indicado que se convertirá en propietario del 100% del capital social de la caja presidida por Adolf Todó con la ejecución del compromiso de venta obligatoria de los títulos que aún conservaba la institución barcelonesa, un 10%. El canje se saldará al precio de un euro y forzará la conversión de 1.250 millones de euros en participaciones preferentes, suscritas por el fondo de rescate, en acciones de CatalunyaCaixa. La valoración de la entidad surge del consenso de tres auditores independientes contratados por el regulador.

Además, liquidar Novagalicia Banco y Banco de Valencia, las otras dos instituciones participadas por el organismo que dirige Fernando Restoy, costaría 3.031 millones de euros en el caso de la caja gallega y 6.340 millones para Banco de Valencia. Los gestores del banco de la burguesía valenciana cavaron un agujero contable casi equivalente al de CatalunyaCaixa, siendo esta última mucho mayor. Tanto es así, que el Frob se ha sincerado en una nota a la prensa enviada durante la noche del lunes con la que admite que Banco de Valencia no es viable en solitario. Caixabank se lo adjudicó por un euro y con un esquema de protección contra activos dañados de prácticamente 4.000 millones, que se sumarán a las inyecciones ya recibidas. El riesgo que asume Isidro Fainé es de 1.000 millones en 10 años.

Subasta

Restoy ha indicado que los cálculos independientes relativos a las tres entidades públicas servirán de base para la entrega del apoyo financiero contemplado en los planes de capitalización, aprobados el pasado 27 de noviembre por las autoridades españolas y el 28 por la Comisión Europea. CatalunyaCaixa espera unos 9.000 millones. El desembolso se materializará en los próximos días. Aunque se dispone de cinco años para resolver definitivamente los problemas de solidez financiera detectados en CatalunyaCaixa y Novagalicia, la intención del Banco de España es acelerar el proceso de subastas y recuperar las ayudas. La caja catalana se adjudicará este enero, una vez culminada una carrera competitiva en la que Banco Santander, de Emilio Botín, parte con ventaja.

Con la simplificación de su grupo derivada de la absorción de Banesto y Banif, el banquero parece iniciar los primeros pasos para ganar cuota de mercado gracias a las nuevas inercias. Con la operación materializada este lunes, Botín se ahorrará 520 millones de euros, aunque mejorará su presencia. CatalunyaCaixa redundaría en estos planes. Pero la gran banca española, BBVA también puja por la caja, cambiará probablemente su estrategia una vez conocida la nacionalización total avanzada esta noche. El valor del negocio financiero, aún arrojando beneficios, es de un euro; por lo que el nuevo dueño se decidirá en función de las ayudas que se soliciten. El grupo que pida menos respaldo público absorberá la última caja catalana.
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