Papandreu cambia la agenda del G20

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Los líderes de los países industrializados y emergentes presionarán a la UE para que presente una solución definitiva a la crisis de deuda

El primer ministro griego,Yorgos Papandreu (d), y el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker (i)

02 de noviembre de 2011 (13:01 CET)

Cannes será este jueves y viernes el centro del mundo. Los líderes de los países industrializados y emergentes se reunen en un nuevo encuentro del G20 que llega con sorpresa: el referéndum vinculante del primer ministrio griego, Yorgos Papandreu. Su decisión de preguntar a la ciudadanía helena si acepta el segundo rescate de la UE ha modificado la agenda de la cumbre, que ahora estará protagonizada por los 27.

El nuevo agravamiento de la crisis helena ensombrecerá el resto de los temas inicialmente previstos en la agenda. Entre ellos, la regulación financiera y de los mercados de derivados y materias primas, la definición de una lista de bancos sistémicos en todo el mundo, la lucha contra la corrupción o la creación de una tasa mundial a las transacciones financieras internacionales.

La cancillera alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, han citado a Papandreu a una cena este miércoles para conseguir que dé marcha atrás. Los líderes del G20 presionarán, a su vez, a la Unión Europea para que ponga encima de la mesa una solución definitiva a la crisis de deuda. Critican la lentitud en la toma de decisiones y señalan que se trata de la mayor amenaza a la estabilidad financiera mundial.

Recaída en la recesión

Tanto Estados Unidos como China han reclamado en las últimas horas a los 27 que aceleren la puesta en práctica del plan contra la crisis de deuda aprobado. De hecho, el presidente norteamericano, Barack Obama, tiene previsto reunirse con Merkel y Sarkozy antes del inicio del G-20. Temen que la indecisión en Europa provoque la recaída en la recesión.

La prioridad para la eurozona en Cannes es salvar todo lo posible del segundo plan de rescate. Si no lo consiguen, la continuidad de Grecia en este grupo está en el aire.

Aunque no está previsto oficialmente, no se descarta que los líderes europeos aprovechen la ocasión para pedir a China, Japón u otras economías emergentes que contribuyan al vehículo de inversión que la UE tiene previsto poner en marcha para fortalecer el fondo de rescate y frenar así el contagio griego a Italia o España.

Los problemas de EEUU y la China

Los políticos europeos rechazan que la cumbre se centre sólo en los problemas financieros del Viejo Continente. Reclaman que de Cannes salga un mensaje claro hacia Estados Unidos para que acelere la "consolidación fiscal".

"EEUU tiene un problema importante de desequilibrio de ahorro. Tienen un inmenso déficit presupuestario y una deuda creciente y deben reequilibrar sus cuentas públicas de forma creíble y a largo plazo. Es impensable que un país de la dimensión de EEUU pueda tener cuentas públicas tan desequilibradas", señala un alto funcionario europeo. Esto choca con el plan de empleo que Obama defenderá en el G20.

En cuanto a China, el G-20 le volverá a recomendar que aumente el consumo doméstico y, probablemente, que deje apreciar el tipo de cambio del yuan. "Por parte de China, se trata de la manera de ver cómo su superávit puede aprovecharse para el crecimiento mundial, lo que implica una política de tipos de cambio más ajustada a la realidad y que permita a los chinos comprar más al exterior que vender al exterior", señalan en la UE.

También hay un mensaje para Christine Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI). Le exigirán un refuerzo de los recursos con el fin de atender a los países afectados por la crisis.
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