Critóbal Montoro en el Congreso, donde presentó los presupuestos generales del Estado para 2018. EFE/Chema Moya
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El gasto en pensiones asciende a 145.000 millones, el 3,7% más, y supone más del 40% de los presupuestos generales del Estado

Xavier Alegret

Economía Digital

Critóbal Montoro en el Congreso, donde presentó los presupuestos generales del Estado para 2018. EFE/Chema Moya

Barcelona, 03 de abril de 2018 (14:36 CET)

Los jubilados se han organizado para salir a la calle a reclamar subidas de las pensiones, y su reivindicación ha tenido efectos. Y es que los ocho millones de votos de los pensionistas pueden hacer ganar o perder unas elecciones. Como anunció Mariano Rajoy, las subirá, y de hecho, la medida se comerá la mitad del incremento de gasto para este ejercicio.

Cristóbal Montoro ha defendido este martes los presupuestos generales del Estado para 2018, que incluyen una subida del 3,7% del gasto en pensiones, un punto por encima del 2,7% que suben las cuentas estatales.

En total, el Gobierno gastará 354.225 millones, de los que el 55,6% será gasto social, un punto más que en 2017, y el resto será inversión, actuaciones de carácter económico y costes generales.

El Gobierno gastará 354.000 millones en 2018, de los que 145.000 serán para pensiones

MÁS PARA PENSIONES. El 40,9% del presupuesto se dedicará a pensiones: 144.834 millones, 5.000 millones más que en 2017. El Gobierno incrementará esta partida después de prometer subir las pagas más bajas y otras medidas que afectarán a tres de cada cuatro pensionistas, según Montoro. Esta subida fue clave para el pacto con Cs, sin olvidar las movilizaciones en la calle de las últimas semanas.

PRÉSTAMO A LA SEGURIDAD SOCIAL. Para sufragar el incremento del gasto en pensiones, con un sistema que con la crisis se convirtió en deficitario, el Estado prestará 15.164 millones de euros a la Seguridad Social. Esta cifra supone el 49% más que en 2017, cuando el Gobierno ya tuvo que usar préstamos para pagar las extras. Además, sacará 3.826 millones del fondo de reserva de la Seguridad Social, que quedará por debajo de los 4.300 millones

RECORTES EN VIVIENDA Y DESEMPLEO. La cara B del incremento del gasto en pensiones es el recorte en otras partidas sociales. De hecho, la propia Seguridad Social sufrirá un tijeretazo del 15% en gastos de gestión y administración, hasta los 3.467 millones. Las políticas para el acceso a la vivienda bajarán el 0,2%, hasta los 473 millones, mientras que el gasto en desempleo caerá el 3,4%, hasta los 17.702 millones, por el descenso del paro. Parte de esta reducción se dedicará al fomento del empleo, que gastará 5.716 millones.

MÁS DINERO PARA SANIDAD Y EDUCACIÓN. Las competencias de sanidad y educación están transferidas a las CCAA, por lo que no son de las partidas principales, pero aun así, se incrementa el gasto. El Gobierno invertirá 4.251 millones de euros a sanidad, el 3,9% más, y 2.600 millones a educación, el 3%. A cultura destinará el 4,4% más, 838 millones.

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