Tragedia ferroviaria en Santiago

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Al menos 77 muertos al descarrilar un tren Alvia que cubre la ruta Madrid-Ferrol. Se trata del peor accidente ferroviario en España de los últimos 40 años

Estado del tren Alvia tras descarrilar en las proximidades de Santiago | EFE

25 de julio de 2013 (01:26 CET)

Tragedia en Galicia en vísperas de su fiesta nacional. Un tren Alvia que hacía la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló a la altura de la parroquia de Argois, a apenas tres kilómetros del casco urbano de Santiago. Viajaban 218 personas. Al cierre de esta noticia, las víctimas mortales eran 77 y los heridos identificados, 150, según fuentes oficiales. Son cifras provisionales. Las fuerzas de seguridad todavía intentaban acceder a uno de los vagones, que quedó totalmente calcinado tras el siniestro.

Se trata de la mayor tragedia ferroviaria en España desde 1972. El grueso de heridos, más de 70 según el Gobierno gallego, fueron trasladados al Hospital Clínico de Santiago, mientras otros eran derivados a la Rosaleda, también en la capital gallega, y a Pontevedra. El Multiusos Fontes do Sar, el pabellón deportivo, fue habilitado como tanatorio provisional para las víctimas del accidente.

Investigación judicial abierta


El siniestro se produjo sobre las 20.45 horas provocando un gran estruendo, según relataron diversos testigos. El tren se salió de la vía al alcanzar la curva de A Grandeira, en el enlace de las vías convencionales con las de Alta Velocidad. Es, según Fomento, un tramo de especial dificultad. Seis de los vagones volcaron, arrastrándose hasta hacia un lado del puente, y otros cuatro, desenganchados del resto, se desplazaron al lado contrario junto con la máquina.

Se desconocen las causas del siniestro. El delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, ha insistido en que será una investigación judicial la que "dirima las causas" concretas que han conducido al accidente y ha aclarado que, por el momento, no se descarta ninguna hipótesis aunque “no tenemos ningún indicio que nos haga pensar en elementos externos". La tesis que cobra más fuerza es la del exceso de velocidad.

Solidaridad en medio del caos


Al lugar del accidente se desplazaron efectivos de la Policía Nacional, la Policía Local, Protección Civil, bomberos y servicios sanitarios de Santiago. También se habilitó un hospital de campaña para atender a los heridos en la zona del siniestro.

La tragedia despertó una marea de solidaridad en la capital gallega, que se preparaba para los tradicionales fuegos del Apóstol en un ambiente festivo. Los vecinos colaboraron en el traslado de los heridos y ofreciendo mantas. Una petición de los servicios sanitarios a la donación de sangre bastó para que el Centro de Transfusión de Galicia quedase colapsado ante la llegada de donantes, obligado a habilitar nuevos centros.

Las autoridades cancelaron todos los actos de celebración previstos para el 25 de julio.

Rajoy, viaja hoy

Las primeras autoridades en llegar al lugar del siniestro fueron el consejero gallego de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, y el alcalde de la capital gallega, Ángel Currás. También acudió Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, y la ministra de Fomento, Ana Pastor.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, viajará el jueves a la zona. A través de un comunicado ha trasladado "la voluntad más firme de apoyar a las familias de las víctimas y a los heridos, así como de esclarecer las causas del trágico accidente” y ha dicho sentirse “costernado" por lo sucedido.

Atención a familiares

Todas las formaciones políticas gallegas, autoridades estatales y europeas han expresado su pésame a los familiares de las víctimas.

La Policía de Santiago ha habilitado un teléfono de información  para atender a las familias de los viajeros del convoy siniestrado: 981.551.100.
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