Arranca el año clave para el futuro de Alcoa en San Cibrao

La multinacional, que retrocedió más de un 20% en bolsa en 2022, prevé reactivar la factoría lucense el año que viene, pero los retrasos en los parques eólicos que deben abastecerla y en las inversiones dificultan cumplir el objetivo

Alcoa

Imagen de archivo de la planta de Alcoa en San Cibrao. EFE

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«Tenemos el compromiso de gastar alrededor de 103 millones de dólares entre costes de reinicio e inversiones en esa instalación para que sea más competitiva. Hemos firmado dos acuerdos a largo plazo de energía eólica y ambos son competitivos. Eso debería posicionar a la fundición de San Cibrao para que sea competitiva a largo plazo y se base en las energías renovables, que es de vital importancia en la actualidad». Quien así hablaba era Bill Oplinger, el vicepresidente y director financiero de Alcoa, en un evento organizado por Goldman Sachs en noviembre. La multinacional del aluminio llega al año clave para la reactivación de la planta lucense, la última de aluminio primario que estaba operativa en España hasta que la compañía decidió detener las cubas de electrolisis y esperar a unos precios energéticos que le permitieran producir con rentabilidad. Fue el mal menor, toda vez que el primer planteamiento de Alcoa fue detener indefinidamente la fábrica.

El grupo con sede en Pittsburgh tiene ahora un año por delante para lograr las condiciones necesarias para volver a poner en marcha la factoría, precisamente cuando la planta contigua de alúmina ha reducido su producción debido a los elevados precios del gas. Dos elementos se antojan fundamentales para conseguirlo: por un lado, las inversiones prometidas por la propia compañía, que está teniendo algunas dificultades en su ejecución; por otro, la tramitación de los parques eólicos que deben abastecer las instalaciones y, por tanto, deberían estar listos para operar cuando se retome la producción en 2023.

Retraso en las inversiones

Alcoa ya ha reconocido problemas en el plan de inversiones que firmó con la plantilla. En la última reunión de seguimiento, el 22 de diciembre, explicó que «una buena parte de los proyectos comprometidos ya se han encargado a los correspondientes proveedores y están en fase de ejecución, como es el caso del transformador, de la GIS (que no estaba incluida en el acuerdo), del horno de homogeneizado y de las cuatro nuevas mesas de colada de tocho». Sin embargo, el horno de cocción de ánodos y las barras de compensación de campo magnético «se encuentran en la fase de identificación y de desarrollo de soluciones, respectivamente, y ambos proyectos están pendientes de aprobación». Semanas atrás, la compañía dijo que el horno de cocción de ánodos no llegaría a tiempo para enero de 2024.

También recordó la multinacional que los 104 millones de dólares comprometidos serán finalmente más, ya que los costes se han disparado a causa de la inflación. «En el entorno actual, diferente al de la firma del acuerdo, ha habido incrementos de costes muy significativos, muy especialmente en estos dos proyectos, que elevan el presupuesto total muy por encima de los 103 millones de dólares del acuerdo», señalaba.

Fricciones entre Xunta y Gobierno central

La otra urgencia de Alcoa para la reactivación de San Cibrao, que aún tardará meses en estar a pleno rendimiento desde que comience el reinicio en 2024, es el abastecimiento de energía. La compañía firmó acuerdos a largo plazo (PPA) con Endesa, Greenalia y Capital Energy, pero necesita que los parques eólicos que deben suministrarle electricidad se construyan. El delegado del Gobierno, José Miñones, pidió a la Xunta «responsabilidad» y agilidad el pasado 28 de diciembre. Según el cargo socialista, los informes enviados por el Ejecutivo autonómico para los parques que deben suministra a Alcoa no eran válidos, de forma que el Ministerio para la Transición Ecológica continúa a la espera tras dos reiteraciones de solicitud, la última del pasado 14 de diciembre.

«El Ministerio y los técnicos están completamente volcados con este tema, ya que somos muy conscientes de la relevancia de estos parques para Galicia, pero pedimos seriedad para obtener una resolución favorable con un trabajo conjunto y lealtad institucional». «De nada sirve promulgar declaraciones de excepcionalidad si después no se hace el trabajo», añadió el delegado del Gobierno.

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