Así es ‘Atlantic Arc’, el proyecto de conectar Lisboa y Burdeos con 2.000 kilómetros de fibra óptica
La empresa gallega Rede Aberta desarrollará los estudios para implantar una red troncal de fibra óptica terrestre de alta capacidad de 2.000 kilómetros que conecte el arco Atlántico
Rede Aberta desarrollará el proyecto Atlantic Arc, que permitirá realizar el estudio de una red troncal de fibra óptica terrestre de alta capacidad para conectar Burdeos (Francia) con Sines y Lisboa (Portugal), pasando por las comunidades de Euskadi, Cantabria, Asturias y Galicia, con una longitud superior a los 2.000 kilómetros.
El proyecto, seleccionado por la Comisión Europea dentro del programa CEF Digital (Conectar Europa), pretende establecer las bases para la construcción de una red troncal a lo largo del corredor Atlántico para interconectar ciudades clave de Francia, España y Portugal y superar las carencias en conectividad digital. Además de ser una red troncal, aportará capilaridad porque de ella saldrán ramificaciones que incrementarán la conectividad en zonas rurales desatendidas a lo largo del corredor.
El Atlantic Arc creará infraestructuras digitales de alta capacidad para mejorar la conectividad tanto dentro de Europa como con terceros países. Así, establecerá las bases para desplegar una red terrestre de fibra óptica que conecte los cables submarinos (estaciones de amarre de cables), centros de datos y hubs digitales.
Cables submarinos
Según trasladó la empresa en un comunicado, «el proyecto pretende crear un ecosistema digital tierra-mar que optimice los flujos de datos transcontinentales, con la conexión directa de las ciudades atlánticas a las que llegan los cables submarinos, junto con la integración con los principales centros de datos regionales para facilitar la computación de alto rendimiento y servicios en la nube».
Entre los efectos positivos de la infraestructura estaría el de mitigar los riesgos de saturación de las redes existentes y proporcionar enlaces fiables de alta capacidad, diversificando las rutas tradicionales existentes y reduciendo la dependencia de los cables submarinos. Esta red permitiría conectar las estaciones de amarre de cables de Lisboa, Sines, Santander, Bilbao y Burdeos.
Energía renovable
Atlantic Arc pretende aprovechar la apuesta de todo el Arco Atlántico por la generación de energía mediante la eólica terrestre y marina, lo que permite utilizar esta fuente energética de origen sostenible y renovable para la construcción de centros de datos, ya que contribuye a minimizar el impacto medioambiental.
La red troncal conectará las ciudades de Sines, Lisboa y Oporto (Portugal) con Vigo, A Coruña (Galicia), Gijón (Asturias), Santander (Cantabria) y Bilbao (País Vasco), además de Bayona y Burdeos (Nueva Aquitania, Francia). En conjunto, beneficiará al territorio de las regiones del arco atlántico que suman más de 19 millones de habitantes y un PIB de casi 620.000 millones de euros.
Una «autopista de datos»
Pere Antentas, CEO de Rede Aberta, destacó que la decisión de la Comisión Europea de seleccionar este proyecto dentro del programa CEF Digital refuerza el compromiso de la compañía “con la mejora de la conectividad en el eje atlántico europeo”. Así, aseguró que contribuirá al “fortalecimiento de la conectividad europea, dando así un paso decisivo hacia un corredor digital más resiliente, competitivo y preparado para el futuro en toda la región atlántica”.
Antentas explicó que “el Atlántico Europeo tiene agua, energía renovable en abundancia y mucho talento». «Si a estos recursos naturales y al conocimiento digital de la región le sumamos una autopista de datos infinita, eso supondrá en el futuro un desarrollo social y económico sin precedentes. La inversión de la infraestructura no será cuantitativa, sino que será cualitativa y con un retorno infinito», añadió.