Ignacio Rivera (Estrella Galicia) desvela su hoja de ruta: duplicar ventas y que casi el 70% no proceda de la cerveza
El presidente de Hijos de Rivera defiende el valor la conexión de la compañía con su territorio de origen y defiende el valor de mantener la coherencia entre crecimiento y raíces
Venancio Salcines, socio director de CESUGA; Ignacio Rivera, presidente de Hijos de Rivera; y Pablo Junceda, director general del Sabadell Gallego
Hijos de Rivera, la compañía que produce y distribuye Estrella Galicia, aspira a duplicar su facturación hasta los 2.000 millones y que en torno al 66% de las ventas no procedan de la cerveza, “queremos que sea de otra cosa, o nuevos mercados internacionales o nuevas categorías de productos”.
Así lo ha apuntado este martes en el evento “Diálogo: impacto positivo en las organizaciones” organizado por CESUGA en el Museo Estrella Galicia, una conversación de 90 minutos que reunió al también presidente del Instituto de la Empresa Familiar y a Pablo Junceda, director general del Sabadell Gallego, moderado por la periodista Leticia Chas.
Según las cuentas de 2024, último ejercicio fiscal disponible, el negocio de la cerveza representó el 75% de su cifra de negocio, unos 667 millones de los 886 cosechados ese año. Rivera ha defendido el modelo productivo de la compañía señalando que en la fábrica del polígono coruñés de A Grela, en la actualidad pueden producir “unos hacer 500 millones de litros de cerveza, si la hiciésemos como otras compañías que la hacen con un proceso mucho más rápido y madurando mucho menos el producto podríamos llegar a alcanzar los 1.200 millones de litros”.
El presidente de Hijos de Rivera señalaba estos datos como ejemplo de la importancia de no renunciar a los propósitos que se fijan las compañías, en su caso, ofrecer un producto de “la mejor calidad”. “Los números no se miran cuando se toman las decisiones, son la consecuencia de las decisiones que tomas. Las empresas sin propósito no llegan lejos. Cuando una organización tiene un propósito y la gente lo respira es muy fácil que las decisiones que tomen vayan bien porque siempre llevará el ADN de ese propósito”.
En el caso de su compañía, las decisiones han estado orientadas a conseguir ser “una empresa diferente siempre pensando en ser la marca más querida”. “Si mirase los números nunca hubiese hecho una fábrica en Morás”, ha apuntado.
Además de ello, también ha defendido la idea de “impacto positivo” como un enfoque cultural y transversal dentro de las organizaciones al señalar que “el objetivo es que todos los equipos piensen en el impacto positivo cuando toman decisiones”.
Coherencia entre crecimiento y raíces
Rivera y Junceda han abordado en sus intervenciones el papel de la empresa como motor de transformación, el vínculo entre economía y territorio así como el resto de integrar el propósito en la estrategia corporativa para construir un impacto positivo más allá de la sostenibilidad entendida solo en términos medioambientales.
Rivera ha puesto en valor la conexión de su compañía con su territorio de origen y ha defendido el valor de mantener la coherencia entre crecimiento y raíces. “Galicia lo es todo, a nivel personal y empresarial. Es donde nació Estrella Galicia e Hijos de Rivera y donde continuará creciendo”.
Por su parte, Junceda ha puesto en valor algo que Galicia tiene y otras comunidades han perdido que es la presencia de empresas, como Hijos de Rivera, “que han decidido quedarse aquí, mantener sus cuarteles generales e ir haciéndose grandes desde aquí”. “Cuando deciden quedarse aquí se convierten en un tractor muy importante. Yo a la economía gallega la veo con un potencial tremendo”.
Empresa familiar
Rivera también ha subrayado la singularidad de la empresa familiar y destacó que su principal rasgo distintivo es la visión a largo plazo: “Hacemos cosas no para verlas ahora sino para que las vean las próximas generaciones. Esa visión a largo plazo te hace ver las cosas de forma diferente. Nosotros cuando invertimos no lo hacemos solo para ganar dinero, sino para generar impacto”.

También ha compartido las conclusiones de un informe elaborado junto a McKinsey en las que se señala que las empresas familiares, en comparación con las del mercado continuo, muestran un desempeño superior en ámbitos clave vinculados al impacto: empleo, menor rotación, mayor inversión en formación, crecimiento compartido con aliados y sostenibilidad.
A los nuevos emprendedores, el ejecutivo lanza un mensaje de optimismo y un consejo para que consigan crecer: “tener hambre”. “Cuando llegamos nosotros a la empresa –la cuarta generación– la cogimos con 30 millones de facturación y la vamos a entregar –a la quinta– en 2.000 millones”.
Buen momento de la economía gallega
El director del Sabadell Gallego ha trasladado una visión optimista sobre el momento que vive el tejido empresarial gallego, apoyada en datos y en la evolución de sus sectores estratégicos. “Las empresas gallegas crecen y se hacen más competitivas; eso es un hecho. Mi optimismo está basado en datos, no en supuestos”.
En esta línea, Junceda ha defendido el papel del sistema financiero y ha señalado que desde la entidad apuestan “por financiar cualquier proyecto viable que apueste por la innovación, la sostenibilidad y la tecnología”.
También ha destacado el valor de la financiación sostenible, orientada a inversiones con criterios sociales y medioambientales, y situó como ejemplos ámbitos como energías renovables, economía circular, movilidad sostenible o bonos sostenibles.
Sobre el rol social de la banca, Junceda ha reivindicado la dimensión humana del servicio financiero y la importancia de la atención cercana, incluso en un entorno de transformación digital. “En 2026 cumplimos 13 años desde la integración de Banco Gallego, trabajando por y para Galicia”, ha apuntado además remarcar el compromiso con familias y empresas “sin olvidarnos de ningún sector por pequeño que fuese, con tecnología, pero sin olvidarnos de las personas”.