Bernardo Godar (Denodo): “Tuvimos un año muy sólido, con nuevos clientes como Morgan Stanley o State Bank of India»
“Continuamos creciendo de forma sostenible, en beneficios, y desarrollando nuevos mercados. Todos nuestros nuevos clientes son firmas representativas y líderes en sus respectivos sectores”, relata el vicepresidente del grupo de gestión de datos, también director general para Iberia y Latinoamérica
Bernardo Godar, vicepresidente y director general para Iberia y Latinoamérica de Denodo, compañía de origen coruñés con sede en Sillicon Valley, en la élite de la gestión de datos. Foto: Denodo
La de Denodo, uno de los líderes en el sector de la gestión de datos, es una historia de crecimiento. En 2025 cumplió 25 años. Un cuarto de siglo que traza una línea ascendente que va desde A Coruña, donde nació y sigue teniendo gran parte de su negocio, a Silicon Valley, lugar en el que estableció su sede ya hace dos décadas. Desde entonces hasta ahora, la firma liderada por el gallego Ángel Viña ha contado con el apoyo de inversores de relumbrón. Del inicial que le brindó Rosp Corunna, la patrimonial de Sandra Ortega, hasta la millonaria inversión del gigante TPG de 334 millones de dólares en 2023. Enfocada en la integración de la IA en su negocio, Bernardo Godar, vicepresidente de la compañía y director general para Iberia y Latinoamérica, conversa con Economía Digital Galicia sobre presente y futuro de un grupo que ha cerrado 2025 “con cifras muy sólidas” y con una cartera cada vez mayor de clientes premium. Con la salida a bolsa como una posibilidad sobre la mesa y operaciones en más de 40 países de los cinco continentes, el ejecutivo avanza parte de los poco conocidos números del grupo, cuya cifra de negocio creció a doble dígito el pasado año.
–Ya sé que no acostumbran a dar datos consolidados sobre su negocio, pero como estamos en tiempo de presentación de resultados, cuéntenos cómo les ha ido el 2025 en Denodo…
-Cerramos el 2025 con números muy sólidos. Concretamente con un ebitda, es decir, ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, del 8% y un crecimiento del 18% a nivel global. Estos números son todavía más positivos en los territorios de Iberia y Latam, donde hemos tenido un crecimiento del revenue recurrente de un 25%. La compañía continúa creciendo de forma sostenible, en beneficios, y desarrollando nuevos mercados. Por todo ello, 2025 ha sido un buen año para Denodo. En esta línea, seguimos añadiendo clientes y creciendo en nuestra base instalada. Los nuevos clientes, todos ellos, son firmas representativas y lideres globales o regionales en sus respectivos sectores. A modo de ejemplo de esta diversidad, en la lista de nuevos clientes de 2025 figuran compañías como Morgan Stanley en Norteamérica, líder global en servicios financieros; State Bank of India (SBI), el mayor banco del subcontinente indio; Deutsche Bahn (DB), la compañía ferroviaria alemana; Saudi Electricity Company, la principal empresa eléctrica del Reino de Arabia Saudí; BNP Paribas, el mayor banco francés; el regulador eléctrico australiano Australian Energy Market Operator; HP en Estados Unidos; el Ministerio de Cultura y Bradesco Seguros en Brasil; Inbursa en México; así como Mizuho Securities y Miura Corporation en Japón.
«Nuestros números son todavía más positivos en los territorios de Iberia y Latam, donde hemos tenido un crecimiento del revenue recurrente de un 25%»
–El pasado año celebraron su 25 aniversario. Entonces, su fundador, Ángel Viña, indicó que el gran desafío estaba en la integración de la IA en el negocio de la gestión de datos. ¿Cómo avanza esa tarea?
-En mi opinión, la nueva IA –GenIA, IA agéntica, etc– no es solo una tendencia tecnológica, sino una nueva forma de hacer negocio y de relacionarse, tanto dentro de la organización como con el ecosistema de colaboradores. Se ha convertido, de hecho, en un imperativo estratégico para muchas compañías. Las diferentes implantaciones prácticas, desde la analítica predictiva hasta la IA agéntica, pasando por la IA generativa con modelos RAG, comparten un elemento fundamental: una capa semántica que conforma el contexto en el que se basa la viabilidad real de cualquier iniciativa de viaje a la IA. Esta capa semántica son los metadatos, traducidos a lenguaje de negocio, y debe contener las políticas de gobierno necesarias para garantizar el control de accesos, la privacidad y la correcta gestión de los datos. Esto es precisamente Denodo, una solución que permite preparar los datos de la organización para la IA de forma más rápida, sencilla y eficiente. Esta tendencia hacia la IA y nuestra potente propuesta de valor nos está proporcionando grandes oportunidades en el mercado.
«La IA no es solo una tendencia tecnológica, es una nueva forma de hacer negocio y de relacionarse. Es un imperativo estratégico para muchas compañías»
–Explíquenos a los profanos cómo trabajan con la IA.
-La aproximación de Denodo al mundo de la inteligencia artificial se articula en dos grandes bloques. Por un lado, la integración de capacidades de IA dentro de la propia plataforma con el objetivo de optimizar el ciclo de vida del producto de datos, entendido como el elemento que da respuesta a necesidades de negocio dentro de una arquitectura de datos, así como optimizar el gobierno de la capa semántica enfocado al uso operativo de los datos. Por otro lado, Denodo proporciona capacidades técnicas y funcionales que permiten acceder a estos productos de datos a través de agentes de IA, que están especializados en la gestión de datos estructurados y no estructurados, y que facilitan la implantación de soluciones reales que sean confiables y que respondan a verdaderas necesidades de negocio.
–Al hilo, le pregunto, ¿Hoy en día se puede confiar en la IA? Con ello me refiero a si es una tecnología confiable en este momento para el funcionamiento interno de las grandes empresas.
-La IA representa una nueva forma de relacionarte con los clientes, empleados y colaboradores. Ahora bien, para que todo esto se pueda hacer de una manera confiable, en mi opinión, debe cumplir una serie de condiciones. En primer lugar, cualquier proyecto que incorpore IA, en cualquiera de sus variantes, debe estar supeditado a las mismas normas de rentabilidad que cualquier otro proyecto. No encontramos ningún motivo razonable para que no sea así. La tecnología por la tecnología no es algo que las compañías acepten, y pedir un retorno de la inversión que se realiza es una realidad desde siempre. En segundo lugar, es imprescindible contar con un contexto semántico que garantice la calidad de las respuestas. Esto implica tener los datos preparados para la IA: no como elementos puramente técnicos, cuya gestión dependa de la tecnología en la que residen, sino como una capa semántica desacoplada de su origen, expresada en lenguaje de negocio e integrada con políticas de control de acceso y privacidad. Solo así se puede aportar el contexto necesario para obtener respuestas fiables y llevar procesos a producción con garantías. Y, por supuesto, los productos de datos de la compañía que hayan sido elegidos para intervenir en ese proceso deben ser reales y válidos. Por último, la incorporación de la semántica de negocio a la trazabilidad y al linaje de los datos es clave para generar confianza. Disponer de procesos trazables y comprensibles para el negocio permite evaluar y ajustar la calidad de las respuestas con criterio. Además, una capa semántica desacoplada, combinada con trazabilidad entendible, facilita una evolución mucho más ágil: permite incorporar nuevos datos o ajustar los existentes en cuestión de horas, evitando los largos ciclos asociados a la modificación de pipelines, procesos ETL o arquitecturas complejas.
«Cualquier proyecto que incorpore IA debe estar supeditado a las mismas normas de rentabilidad que cualquier otro proyecto»
–Nacieron en A Coruña en el año 1999, pero en 2006 trasladaron su sede a Silicon Valley. ¿Qué porcentaje del trabajo se realiza en un lado y en otro del Atlántico?
-Denodo opera comercialmente en la actualidad en más de 40 países en los cinco continentes. Por lo tanto, esta actividad comercial se encuentra bastante distribuida a lo largo del mundo. El desarrollo y evolución de la solución se realiza en diversos laboratorios que se encuentran en USA, India y España. El laboratorio de España, localizado en A Coruña, sigue siendo hoy en día el principal en cuanto número de ingenieros, y es el centro donde se decide el presente y el futuro de la solución.
–¿Ahora mismo, es una ventaja o una carga tener la sede en Estados Unidos? Me refiero a si su negocio ha sufrido algún tipo de impacto en estos dos últimos años debido a las medidas proteccionistas de Trump, a los aranceles…
-No hemos tenido especial inconveniente hasta ahora en ninguno de los dos sentidos, más allá de lo que a nuestros clientes y prospects les hayan podido impactar como participantes relevantes del sistema económico global. Nuestros precios se han mantenido sin cambios, y el cliente no se ha visto afectado por los cambios en tarifas. El producto, además, se fabrica en España y no está sujeto a las leyes de exportación americanas.
«El laboratorio de España, localizado en A Coruña, sigue siendo hoy en día el principal en cuanto número de ingenieros, y es el centro donde se decide el presente y el futuro de la solución»
–Es usted director general para Iberia y Latinoamérica de Denodo. ¿Cómo discurre el grupo en estos territorios y qué lugar ocupa España en el negocio?
-La región de Iberia y Latinoamérica tiene un papel relevante dentro de Denodo y, de hecho, fue uno de los factores que influyó en mi decisión de incorporarme a la compañía. En experiencias anteriores, tanto la importancia de esta región como el conocimiento que corporativamente se tenía sobre ella, era bastante mejorable. Sin embargo, ambos territorios son importantes y relevantes en los resultados de la compañía. Además, en esta región reside el principal laboratorio de desarrollo de la solución, y muchos de nuestros especialistas hablan el mismo idioma que mis clientes. Todo esto hace que tengamos la adecuada consideración y soporte desde la compañía y que, gracias también a esto, hayamos tenido en 2025 un crecimiento del 25% en revenue recurrente. Además de llevar un crecimiento acumulado, respecto a 2022, de más de un 250%. En estos últimos tres años, hemos estado siempre dentro de las tres mejores regiones de la compañía en cuanto a consecución.
–Le engarzo la pregunta con la anterior: ¿Qué escenario se abre para el sector tecnológico con el acuerdo de Mercosur?
-Creo que el acuerdo Unión Europea-Mercosur trasciende el comercio de materias primas y también debe considerarse un motor de convergencia tecnológica. Más allá de la eliminación de aranceles, parece que puede ser el impulso para la creación de un ecosistema digital transatlántico. El acuerdo facilita la exportación de tecnología europea hacia Mercosur con menores costes arancelarios. Esto hace que países que representan un mercado muy importante, como por ejemplo Brasil, tengan más fácil y asequible modernizar su parque productivo y acceder a soluciones tecnológicas relevantes para sectores como automoción, agrotech, etc. Por otro lado, creo que el acuerdo promueve que los países de Mercosur vayan más rápido hacia la adopción de normativas, al estilo europeo, en áreas sensibles como la protección de datos o la gobernanza de la Inteligencia Artificial. Esta armonización implica en sí misma una oportunidad de negocio para nosotros y, además, simplifica la operación de empresas tecnológicas que deben gestionar diversos marcos legales y regulatorios. En definitiva, mi expectativa es que el acuerdo pueda suponer una posibilidad adicional para hacer más y mejor negocio en Sudamérica.
–En anteriores etapas de su vida laboral ha abierto camino para tecnológicas en Arabia Saudí. Antes hablamos de Estados Unidos, también le pregunto ahora si cuentan con negocio en la zona de Oriente Medio y si prevén algún tipo de impacto derivado del conflicto.
-El negocio de Denodo está bastante distribuido y presente en los cinco continentes. En el caso concreto de Oriente Medio, lo lidera otro director general que lo está haciendo realmente bien y tiene un negocio importante en EAU, Arabia Saudí o Qatar, entre otros. Es cierto que esta región está prácticamente en el centro de actual conflicto y es un hecho que éste ha impactado en algunos aspectos. A veces incluso en la vida cotidiana de nuestro personal en la región. Aún así, afortunadamente, continuamos haciendo negocio y seguimos teniendo una respuesta excelente desde las principales compañías y organizaciones de Oriente Medio.
–En 2023 se produjo el gran salto de Denodo, cuando recibieron una inyección de más de 400 millones del fondo TPG. ¿Cómo cambiaron las cosas tras este hito?
-Denodo es tradicionalmente una compañía sin deuda. Y, en esa situación, recibir una inyección tan importante de capital como consecuencia de una muy buena valoración del presente y del futuro es siempre un acicate para mejorar nuestro posicionamiento en el mercado y acelerar el desarrollo de nuevas capacidades funcionales y tecnológicas en nuestra solución.
–Se especuló mucho entonces con una posible salida a bolsa. ¿Sigue dentro de su hoja de ruta?
La salida a bolsa es siempre una posibilidad que se contempla para reforzar el futuro de la empresa y su independencia, y se hará realidad si la estrategia de la empresa lo aconseja y las condiciones del mercado son favorables.
–Por último, quiero preguntarle por la captación de talento y si hay dificultades tanto aquí en España como en EEUU. Acaban de cerrar una alianza con la Universidade de A Coruña para una cátedra de Ingeniería de Datos…
Denodo nació en A Coruña, donde mantenemos el principal laboratorio para el desarrollo de nuestra solución. Para nosotros, es importante invertir en las raíces de la compañía y potenciar el talento local. Esto nos ha llevado a firmar una importante alianza estratégica con la Universidade da Coruña (UDC) para crear la Cátedra Denodo–UDC en Ingeniería de Datos, Inteligencia Artificial e Innovación Tecnológica. Esta iniciativa, tiene como objetivo principal fortalecer la formación, la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento en el ámbito tecnológico. La captación de talento es siempre un reto, y la retención de los buenos profesionales también. Es por ello por lo que este acuerdo tiene como propósito también formar a la próxima generación de talento en Ingeniería Informática, con especial énfasis en el futuro del dato y la IA, además de facilitar la inserción laboral de los estudiantes más destacados. De esta manera acercamos la innovación académica a las necesidades reales del mercado.