Celsa Atlantic, con planta en A Laracha, vuelve al rojo y pierde 35 millones por la crisis del acero y deterioros

La filial del grupo siderúrgico que sostiene las plantas de Galicia y Vitoria pasó de una ganancia de 4,3 millones a, de nuevo, números rojos, aunque el antiguo grupo de los Rubiralta, por contra, minoró sus pérdidas un 49% en 2025

El presidente de Celsa, Rafael Villaseca, y el consejero delegado, Jordi Cazorla. Foto: Celsa

El presidente de Celsa, Rafael Villaseca, y el consejero delegado, Jordi Cazorla. Foto: Celsa

El camino de Celsa en los últimos tiempos no ha sido sencillo. Al margen de la crisis del acero que atraviesan todos los gigantes del sector y que ha derivado en una bajada de la producción a nivel mundial, la compañía antes en manos de los Rubiralta y, ahora, propiedad de un pool de fondos acreedores liderado por SVP y Attestor, trabaja para enderezar sus números, hasta ahora lastrados por su ingente deuda. El pasado abril, el grupo presidido por Rafael Villaseca dio a conocer sus cifras relativas a 2025. El grupo cerró el ejercicio con unas pérdidas consolidadas de 143 millones, una cantidad gruesa, pero un 49% por debajo de los números rojos del periodo precedente. Sin embargo, los datos del Registro Mercantil, evidencian ahora que su filial Celsa Atlantic, que aglutina el negocio de sus fábricas en A Laracha (A Coruña) y en Vitoria, transitó un camino distinto el año pasdo. La sociedad cayó de nuevo a pérdidas y de un beneficio de 4,3 millones en 2024 pasó a un negativo de 35,6 millones. Una cifra, eso sí, marcada también por los deterioros que se anotó.

La última memoria de Celsa Atlantic, consultada por Economía Digital Galicia a través de la base de datos einforma.com, indica que en 2025 la facturación de la sociedad se redujo un 3,5%, hasta los 195 millones de euros. Explican los administradores de la compañía que la minoración se debe “a la evolución de precios en el sector del acero, así como la propia desaceleración de la economía global y, en particular, de la economía europea y española”.

La clave de los deterioros

Con unos activos que se redujeron, de los 308 a los 297 millones de euros, el resultado de explotación de la compañía, el propio de su actividad, fue positivo. Pasó de unas pérdidas de 17,1 millones en 2024 a un beneficio de cuatro millones. Sin embargo, la anotación de una corrección de deterioros de 12,7 millones por su participación en Celsa France, determinó, entre otros factores, su vuelta a números rojos.

Hay que tener en cuenta que en 2024 uno de los motivos que permitió a Celsa Atlantic volver al negro derivaba, precisamente, del hecho de que se revirtió un deterioro por importe de 52 millones de euros, al ser el importe recuperable estimado de los activos superior a su valor en libros.

Patrimonio neto negativo

Los principales problemas contables de Celsa Atlantic derivan de las ingentes pérdidas encadenadas. Según se indica en el informe de gestión que acompaña al balance y memoria anual de la compañía, a finales del pasado año, presentaba “unas pérdidas acumuladas que han dejado reducido el patrimonio neto a un valor negativo de 219,1 millones, cantidad inferior a la mitad de su capital social”. De acuerdo con la Ley de Sociedades de Capital, la compañía se encontraría en causa legal de disolución. Sin embargo, no es así gracias al respaldo de su cabecera.

“Para mitigar dicho efecto, el socio único de la sociedad ha prestado apoyo financiero, habiendo otorgado un importe acumulado a 31 de diciembre de 2025 en concepto de préstamos participativos de 300 millones de euros”, expone.

No solo eso. Destacan los administradores de la sociedad que, pese a todo, Celsa Atlantic presentaba a finales del ejercicio 2025 un fondo de maniobra positivo, por importe de 4,3 millones.

¿Vuelta a la normalidad?

Y añaden que “tras la implementación del plan de reordenación de la deuda, así como de la reestructuración financiera llevada a cabo en diciembre de 2025, la situación patrimonial y financiera tanto de la sociedad como del grupo al cual pertenece, así como la operativa del negocio pueden considerarse normalizadas”.

En esta situación, habrá que ver cómo discurre el ejercicio 2026 para la planta de A Laracha y Celsa Atlantic. El grupo en su conjunto indicó en abril que, tras la refinanciación de su deuda, había logrado volver a ganar a dinero a cierre del primer trimestre del año en curso. En concreto, entre enero y marzo, registró unas ganancias de 18 millones, en comparación con los 13 millones de pérdidas del año precedente.

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