Celsa Atlantic sale de pérdidas y evita la quiebra con una inyección de cien millones de sus nuevos dueños
La filial a través de la cual la siderúrgica Celsa controla las plantas de Vitoria y A Laracha ganó 4,3 millones de euros pese a sufrir un recorte de casi el 13% en sus ventas

Jordi Cazorla, CEO de Celsa. Foto: Kike Rincón / Europa Press
Celsa Atlantic endereza el rumbo de su cuenta de resultados. La filial con la que el gigante siderúrgico controla sus plantas de Vitoria y A Laracha dio carpetazo a su ejercicio fiscal 2024 con un beneficio neto de 4,28 millones de euros.
Esta cifra contrasta con los 96,2 millones de euros en pérdidas de 2023. Celsa Atlantic ha logrado que sus resultados cambien de color pese a que su cifra de negocio se movió a la baja en el último año. No en vano, esta retrocedió un 12,6%, hasta situarse en los 202,7 millones de euros.
La compañía explica este descenso en materia de ingresos por «la evolución de precios en el sector del acero, así como de la desaceleración de la economía global y en particular de la economía europea y española». «Las perspectivas para el ejercicio 2025 son moderadas», avanza de cara a este año.
Celsa Atlantic facturó 31,7 millones de euros menos que en 2023, pero a cambio, logró reducir en casi 32 millones su factura en concepto de materias primas. No en vano, la empresa, que desde finales de 2023 está controlada por los fondos DWS, Attestor, Golden Tree y Cross Ocean, aligeró su partida de aprovisionamientos desde 200,2 hasta 168,6 millones de euros.
Inversión en Francia e inyección millonaria
Pero el principal factor que ha permitido que Celsa Atlantic regrese a terreno positivo tiene que ver con su participación en Celsa France SAS. La compañía llevó a cabo la dotación de un deterioro por importe de 52 millones de euros en esta sociedad a través de la cual el grupo siderúrgico controla su factoría de palanquillas de acero en Boucau y Tarnos (Nueva Aquitania).
«En el ejercicio 2024 ha sido revertido el deterioro registrado en el ejercicio 2023 por importe de 52 millones de euros por ser el importe recuperable estimado de los activos testeados superior a su valor en libros», destaca la firma.
Celsa Atlantic destinó a reservas los 4,28 millones de euros que ganó en 2024, pero su patrimonio neto sigue teñido de rojo. La firma se anota un resultado negativo de 183,55 millones de euros en este apartado. «Al 31 de diciembre de 2024, la sociedad presenta unas pérdidas acumuladas que han dejado reducido el patrimonio neto a un valor negativo de 183,55 millones de euros, cantidad inferior a la mitad del capital social. De acuerdo con el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital, la sociedad se encontraría en situación legal de disolución«, recuerda la compañía.
«Sin embargo, para mitigar dicho efecto el socio único de la sociedad [el grupo Celsa] ha prestado apoyo financiero habiendo otorgado un importe acumulado a 31 de diciembre de 2024 en concepto de préstamos participativos de 300 millones de euros», subraya en su memoria anual.
Y es que Celsa Opco, la sociedad de cabecera del grupo siderúrgico catalán, dejó sin efecto el anterior préstamo participativo por 200 millones de euros para formalizar el 31 de diciembre uno nuevo de 300 millones de euros. Este «devenga una remuneración referenciada al Euribor más un diferencial de mercado así como una remuneración variable en función de los resultados de la misma», según destaca la empresa.
Horizonte sin Criteria Caixa
De esta manera, Celsa Atlantic ha logrado esquivar pérdidas que sí han golpeado a su matriz, que cerró un año 2024 «atípico» y de «transición» con números rojos de 281 millones de euros.
Cazorla explicó durante la presentación de resultados de julio que las ventas de la compañía fueron de 3.360 millones de euros y el ebitda ascendió a 274 millones de euros. Por su parte, el presidente de la siderúrgica, Rafael Villaseca, afirmó que Criteria Caixa “habría sido un socio magnífico” para una Celsa que “ha salido de la UCI y aún está en planta”.
De acuerdo a Vilaseca, la empresa no buscará por ahora un nuevo socio industrial español y la inversión prevista para 2025 es de 196 millones de euros, lo que representa un 75% más que el año anterior “y muy por encima de lo que se iba invirtiendo”.