El grupo detrás de Jevaso, proveedor de Zara y Mango, recorta beneficios un 16%, hasta los 7,6 millones
Grupo Incarmo, holding familiar liderado por Jesús Vázquez Sobrino, superó los 2.000 empleados en 2024, año en el manipuló más de 100 millones de prendas
Imagen de archivo de las instalaciones de Jevaso
Jevaso es una de las grandes proveedoras del textil español con base de operaciones en Arteixo (A Coruña). Con clientes que van de Inditex a Mango se dedica a ofrecer soluciones que van desde el planchado de prendas hasta el etiquetado y embalaje, así como la logística, del transporte a la gestión de devoluciones o comercio electrónico. Consolida sus cifras en el holding Incarmo, grupo de carácter familiar capitaneado por Alberto Vázquez Mosteiro. En 2024, según su memoria recientemente remitida al Registro Mercantil, su plantilla superó las 2.000 personas. Con una cifra de negocio que se redujo un 4,6% hasta los 123 millones de euros, el beneficio neto del grupo disminuyó en algo más de un 16%, hasta los 7,6 millones de euros.
Según la memoria consolidada de Incarmo, consultada por Economía Digital Galicia a través de la base de datos eInforma, el grupo cerró el ejercicio con una plantilla que se acercaba a los 2.050 empleados. Los activos consolidados superaron los 49 millones de euros y el patrimonio neto se estiró de los 11,1 al los 19,3 millones. El retroceso en la cifra de negocio y unos mayores gastos de explotación determinaron una caída en los beneficios, que aún así se mantienen en cifras millonarias.
El resultado de explotación, el propio de la actividad del grupo, pasó de los 12,6 millones en 2023 a los 10,3 millones. Con unos ingresos financieros de cerca de 500.000 euros, el holding se anotó un beneficio consolidado de 7,6 millones, frente a los 9,1 millones declarados en 2023, un 16,4% menos.
Mover 100 millones de prendas al año
El principal negocio y motor de beneficios de Incarmo es Jevaso, proveedora del textil que creció a la sombra de Inditex. Los administradores de la compañía indican que, durante 2024, sus distintas unidades de negocio manipularon un total de 100 millones de prendas. Con base de operaciones en Arteixo, cuenta también con plantas en Zaragoza, en Meco (Madrid) y en Parets del Valles y Santa Perpetua de Mogoda (Barcelona), siempre cerca de las grandes compañías del retail.
Básicamente, Jevaso da servicio a muchas de las necesidades de las grandes compañías textiles. Explican en su memoria que se dedica al planchado, etiquetado, alarmado o empaquetado, además de realizar servicios logísticos. “Nuestros más de 240.000 metros cuadrados nos permiten almacenar, preparar y distribuir las prendas de nuestros clientes a sus tiendas o centros. También ofrecemos soluciones en el transporte de prendas colgadas o dobladas”, explican, sumando también a su oferta la gestión de devoluciones. “Posibilidad de comprobación por tienda, prenda a prenda, reacondicionamiento de la mercancía con cualquier tipo de acabado y recuperación de taras para su posterior retorno al almacén del cliente o gestión de la logística de sus outlets”, explican.
“Nuestras soluciones en la logística del e-connmerce son completamente personalizadas, independientemente del volumen de ventas de la marca. Esta personalización y adaptación al cliente se vertebra en el desarrollo de software propio e, incluso, ofreciendo la posibilidad de integración con empresas del sector de transporte”, añaden.
Negocio luso
Más allá del negocio de Jevaso, Incarmo también posee el 100% de la compañía de confección lusa Bretos Textil, domiciliada en Braga.
En 2024, siempre según la información consolidada de Incarmo, Jevaso se anotó unos beneficios de 6,7 millones frente al negativo de Bretos de 1,35 millones.
Empresa familiar
Igual que muchas de las grandes compañías de Galicia, el accionariado de Incarmo es de marcado carácter familiar. El 54,5% del capital del holding está en manos del fundador, Jesús Vázquez Sobrino, mientras que Carmen Mosteiro retiene un 37,6%.
La segunda generación de la compañía se reparte el porcentaje restante. Alberto, María y Ana Vázquez Mosteiro poseen, respectivamente, participaciones de un 2,59% del capital.