El mundo que viene, según Escotet (Abanca): IA, incertidumbre geopolítica y «policentrismo monetario»
El presidente de Abanca vincula las tensiones geopolíticas a la pérdida de protagonismo del dólar en la economía global en favor de divisas de otras potencias que ganan terreno
El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, durante la sesión inaugural del foro de debate económico, en el Aula Magna del campus del IESE / Alejandro Martínez / Europa Press
Existe un cierto consenso en que la reconfiguración de las relaciones internacionales abre un nuevo escenario de tensiones geopolíticas e incertidumbre que ha llegado para quedarse. Eso opina el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, que participó este miércoles en un evento organizado por la escuela de negocios IESE en el que advirtió del claro «retroceso, aunque no pérdida» de multilateralismo y de un escenario de base marcado por la volatilidad. Lo que antes era una excepción, ahora es la norma, y exige una adaptación por parte de todos.
El banquero advirtió que las administraciones tendrán que tomar decisiones de manera más ágil, para luego centrar sus reflexiones en el campo que le es propio, el de la economía. Argumentó Escotet que la preocupación por la seguridad y la autonomía estratégica ganará peso el nearshoring –estrategia empresarial en la que una compañía traslada parte de su producción o servicios a un país geográficamente cercano– y el friendshoring –práctica de trasladar las cadenas de suministro y producción a países considerados aliados políticos y económicos–.
Esto tiene desventajas en cuanto a los costes de producción, según señaló. En contrapartida, destacó que la Inteligencia Artificial (IA) generará «ascensos considerables de productividad», lo que podría «compensar las tensiones inflacionistas», aunque considera que el efecto no se está dando al ritmo esperado.
El poder del dólar
Escotet considera que la geopolítica le ha hecho un takeover a la economía. «De un mundo bipolar hemos pasado a un mundo multipolar, no sólo multipolar en términos de poder, sino también en términos monetarios», dijo. El presidente de Abanca ha vaticinado que la economía se encamina a un «policentrismo monetario«, y como ejemplo de ello ha ahondado en la pérdida hegemónica del dólar en favor de divisas de otras potencias que ganan terreno.
«Hay indicios de que el dólar ha perdido parte de su protagonismo, y eso tiene unas consecuencias muy relevantes. Si revisamos, en el año 2000, el 71% de las reservas internacionales de los bancos centrales estaban representadas en dólar, hoy esa cifra es escasamente del 51%», ha resaltado el banquero.
Los ‘neobancos’
Respecto a los nuevos competidores con estructuras más simples como los neobancos, Escotet aseguró que «hay una profunda asimetría regulatoria que genera desventajas comparativas«. «No están sujetos a regulaciones convencionales, claramente están en otras jurisdicciones mucho más laxas, y no tienen los requerimientos de capital que tenemos los bancos tradicionales», destacó.
A pesar de todo, el representante de la entidad financiera ha reconocido que tiempo después de la fundación de este tipo de compañías –entre cinco y ocho años–, tendrán que converger a los criterios sobre los cuales los bancos tradicionales están gestionados. «Pero en el camino, pues claramente juegan con una ventaja», concluyó.