La patronal de Inditex y Primark desata una guerra entre sindicatos con su primer convenio
Comisiones Obreras acusa en un comunicado a CIG y UGT de orquestar una campaña de "desinformación" e "intoxicación" sobre el convenio de Arte, la patronal de las grandes multinacionales de la moda
Jornada de huelga en el comercio textil de A Coruña en enero / CIG
Desde que se conoció el primer preacuerdo del convenio estatal de Arte, la patronal en España de las grandes multinacionales de la moda, los sindicatos CIG y UGT han mostrado su rechazo a su contenido y han convocado paros y protestas antes de que se materialice el acuerdo definitivo, que afectaría a más de 100.000 trabajadores del Estado. La Asociación Retail Textil España (Arte) fue impulsada por Inditex y otras multinacionales del sector, hasta representar las compañías más signifcativas que operan en España, como Primark, Uniqlo, Mango, Tendam, H&M, Kiabi, Mayoral, AWWG o Pepco, entre otros. El objetivo del convenio es la ordenación y la homogeneización de las condiciones laborales en el sector, partiendo de la premisa, según han defendido la propia Arte y CCOO, de que las condiciones que sean superiores en los convenios provinciales se mantendrán.
Comisiones Obreras, que es uno de los sindicatos que negoció durante tres años con Arte, y que se beneficia de una hegemonía a nivel estatal que no tiene en Galicia, ha emitido un comunicado en el que critica con dureza la posición de CIG y UGT, acusándolos de orquestar una campaña de «desinformación» e «intoxicación» sobre el preacuerdo. «Es falso que la negociación del convenio estatal suponga automáticamente la desaparición de los convenios provinciales, la pérdida de las condiciones existentes en empresas como Inditex o un retroceso generalizado para el sector», dice el sindicato.
A juicio de CCOO, estas informaciones forman parte de un relato «interesado» por parte de aquellos que quieren defender su espacio sindical y sus intereses electorales, pero que no abordan con honestidad el debate sobre mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, dicen. El sindicato particulariza, e indica que la oposición de la CIG «responde a la incomodidad que le genera la existencia de una negociación estatal en un sector en el que hasta ahora mantuvo una posición de hegemonía en Galicia». Es decir, entienden que a la central nacionalista no le molesta el contenido sino que, al no operar a nivel estatal, el diálogo social en un «ámbito superior»–como define CCOO los acuerdos estatales– les arrebata su posición de liderazgo en la negociación.
«En el caso de UGT, su postura evidencia una estrategia de imitación respecto a la hoja de ruta marcada por la CIG, asumiendo un discurso ajeno por cálculo electoral ante la proximidad de relevantes procesos sindicales en el sector», añade el sindicato.
Inditex, en el centro del debate
CCOO explica que los convenios provinciales, por sí solos, no garantizan mejores condiciones ni mayor protección para los trabajadores. Pone como ejemplo que «el convenio del comercio textil de Lugo acumula más de una década sin actualización efectiva, manteniendo durante años a las personas trabajadoras del sector en una situación de bloqueo y congelación de sus condiciones». También explican que en Ourense «la negociación también atravesó importantes periodos de parálisis».
El sindicato califica de «esperpento» las negociaciones de las condiciones retributivas en la multinacional de Amancio Ortega de esta semana. «UGT y CIG emitieron comunicados presentando como una supuesta conquista de sus movilizaciones el compromiso de Inditex de respetar las condiciones laborales y retributivas ya existentes, cuando esa misma posición estaba siendo trasladada con claridad desde hace semanas tanto por CCOO como por la propia dirección de la empresa», asegura, en lo que ve como un ejemplo gráfico de la «manipulación» y de la «construcción artificial de un relato interesado».
Igual trabajo, igual salario
El sindicato asegura que el principio que guía sus actuaciones es: a igual trabajo, igual salario. Entiende CCOO que una trabajadora no puede cobrar menos o tener peores condiciones por estar en una determinada provincia. «Por eso defendemos que lo verdaderamente importante no es el ámbito territorial de la negociación, sino la capacidad de esta para mejorar salarios, ordenar condiciones laborales y reducir desigualdades», añade.
La organización asegura que el preacuerdo conseguido incorpora avances relevantes en salario y reducción de jornada anual, quedando pendientes asuntos fundamentales como los descansos, la incapacidad temporal, la salud laboral o la igualdad. «Presentar esta negociación como una supuesta traición o un acuerdo a la baja no solo es falso, sino una irresponsabilidad que busca generar miedo e incertezas entre los cuadros de personal», afirma CCOO, que reivindica su trabajo en el diálogo con Arte y asegura que lo relevante «no es donde se negocia, sino lo que se consigue».