Navantia reparte juego: Amper entra en sus grandes programas de defensa, valorados en 11.000 millones
La compañía que dirige Enrique López participa en seis de los Programas Especiales de Modernización que capitanea Navantia y en otros dos liderados por Airbus
Enrique López, CEO de Amper, en un fotomontaje con la sede del grupo al fondo y parte de la presentación de su plan de negocio
Amper, el grupo que compró la antigua fábrica de Siemens Gamesa en As Somozas y está construyendo otras dos plantas en Arteixo y Ferrol, mantiene una dilatada relación con Navantia en las dos áreas de negocio de los astilleros públicos. Trabajó en la producción de componentes para eólica marina, como por ejemplo, en los jackets del parque Saint-Brieuc de Iberdrola o en las plataformas del parque Kincardine de Cobra; y también en los equipamientos de los buques que construye el grupo naval, como en los cuadros electrónicos de las dos últimas series de fragatas (F-100 y F-110).
Esta experiencia de la compañía que dirige Enrique López la situó en una buena posición para el desarrollo de los Programas Especiales de Modernización (PEM), las grandes remesas de fondos vinculadas al plan de rearme y al incremento del presupuesto en defensa. Amper se subió con diligencia a la ola de la mano de Airbus y, sobre todo, de Navantia, que fue durante varios ejercicios su principal cliente.
En la actualización del plan de negocio que presentó esta semana la compañía en el marco de su capital markets day, detalló que está participando ocho PEM, seis de ellos con la constructora naval controlada por la SEPI y otros dos de la mano de Airbus. El Gobierno escogió a estas dos compañías y a Indra para que ejerzan de empresas tractoras a la hora de desarrollar los proyectos. Además, Amper explicó que estaba negociando entrar en nuevos PEM liderados por Navantia, Indra y Airbus y que mantenía conversaciones para liderar alguno.
El sector de defensa y seguridad es la principal palanca de crecimiento y rentabilidad para alcanzar las metas de su hoja de ruta, en la que aspira a superar los 800 millones de ingresos en 2028, casi el triple de los 254 millones que facturó en 2025, y situar su ebitda en los 130 millones, frente a los 46 millones del año pasado. Además, Amper prevé realizar entre tres y cinco adquisiciones de empresas del sector de la defensa.
Los programas con Navantia
Los programas en los que el grupo que preside el exministro de Defensa Pedro Morenés trabaja con Navantia cuentan con un presupuesto de algo más de 11.000 millones. Uno de ellos es el Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC), con un presupuesto de 703 millones, según la documentación del Ministerio de Defensa. Otro es el programa de las fragatas F-110 que se construyen en Ferrol, con un presupuesto de 4.896 millones. También participa Amper en el submarino S-80, al que se asignaron 4.339 millones. Otro de los programas de Navantia en los que trabaja Amper es el buque de acción marítima BAM-IS (intervención submarina), con un presupuesto de 221,7 millones. También en la segunda extensión de la primera serie del BAM (BAM 7 y 8), al que se destinan 723,6 millones. Finalmente, colabora en el programa Flotilla Hidrográfica: Buque Hidrográfico Costeros (BHC), con un presupuesto de 177,5 millones.

En una arbórea infografía que exhibió Amper durante la presentación del pasado miércoles, la compañía se situaba en la primera línea de empresas del ecosistema de defensa después de las tres troncales –Indra, Navantia y Aribus–, con capacidades industriales y tecnológicas para trabajar en el proceso de rearme. «España necesita empresas medianas escalables«, dijo Enrique López, en alusión a venideras adquisiciones y alianzas. El grupo, con una cartera de 695 millones, no detalló cuánto corresponde al área de defensa o a los PEM en los que participa.
Sí que explicó que también colabora con Airbus en dos Programas Especiales de Modernización. Uno es el Eurofighter-2000, dotado con 22.179 millones; y otro el SIRTAP (Sistema Aéreo Remotamente Tripulado Táctico de Altas Prestaciones), un desarrollo de dron avanzado para el Ejército de Tierra y el Ejército del Aire con un presupuesto de 598 millones.
El potencial de Amper
El CEO de Amper señaló que están en camino de ampliar su presencia en los PEM. Aludió, concretamente, a posibles trabajos en el área de comunicaciones de Navantia como el sistema radio Tetra para la comunicación interna en buques, sistemas de radio de alta frecuencia y gestión de comunicaciones. En el mismo ámbito, también apuntó a comunicaciones tierra-aire embarcadas y a soluciones de alta frecuencia para Airbus; y, finalmente, a Sistemas de Radio Táctica Nacional – SCRT (producción y sostenimiento), a drones para defensa, seguridad y vigilancia; a nube táctica 5G y a servidores C2 para mando y control.
Los planes de Amper conllevarán también un despliegue de capacidades industriales y tecnológicas, de la mano de la adquisición de empresas, con la vista puesta en Comunidad Valenciana, Aragón y Castilla y León. Pero también con la finalización de los proyectos que tiene en marcha, como el polo industrial de Galicia. En la comunidad cuenta con la planta de As Somozas y la de Elinsa en A Coruña. Con esta filial desarrolla una segunda planta en Morás, destinada a la producción de equipos electrónicos para almacenamiento energético. La planta de Ferrol, con la filial Windwaves (antigua Nervión), estará enfocada a la eólica marina, con la perspectiva de aprovecharse del incremento de demanda previsto a partir de 2028.
Actualmente, el área de energía y sostenibilidad supera en facturación a la de defensa, pero la previsión es que la estructura de ingresos de un vuelco de cara a 2028, cuando el negocio de la defensa aporte unos 500 millones, el 61% de la cifra de negocio, y la división energética unos 320 millones, el 39%.