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Navantia y Amper admiten el parón en la eólica marina, pero prevén un ‘boom’ de contratos en 2027
El grupo que preside el exministro Pedro Morenés recortó a la mitad los ingresos del área de energía y sostenibilidad el año pasado, en el que la división de defensa se convirtió en el principal motor de beneficios de la compañía
El CEO de Amper, Enrique López, y el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, en un montaje con la sede de Amper de fondo
Amper se movió el año pasado entre dos tendencias de dirección opuesta. Por un lado, el parón de la eólica marina que afectó a los ingresos de su división de energía y sostenibilidad, la que vincula al grupo estrechamente con Galicia y a Navantia, su socio en la producción de componentes para instalaciones offshore. Por otro, el reposicionamiento en el área de defensa y seguridad, que se convirtió en el principal motor de beneficios de la compañía y donde está llamada a crecer con fuerza al calor del incremento de la inversión pública por el nuevo escenario geopolítico.
Los números son claros. La división de energía y sostenibilidad obtuvo unos ingresos de 165,2 millones, frente a los 339,3 millones de 2024, y generó un resultado de explotación de 8,2 millones. La división de defensa alcanzó una facturación de 120,4 millones, en comparación con los 84,4 millones del año anterior, y acabó el 2025 con un resultado de explotación de 14,2 millones, casi el triple que los 5,4 millones del curso precedente.
El fuerte recorte general de ingresos está condicionado por la venta de su división de servicios industriales, Nervión Industrial, a la compañía alemana Mutares por 23 millones, de manera que, en términos comparables, la cifra de negocio se habría incrementado un 1,4%, hasta los 281,7 millones, impulsada por la división de defensa.
No es un secreto que la compañía que dirige Enrique López continuará creciendo en esta área, pues ellos mismos han dicho abiertamente que buscan adquirir empresas del sector y que destinarán hasta 200 millones a esta tarea. En el caso de la eólica marina y su negocio con Navantia también reina el optimismo, a pesar del frenazo de 2025.
El valle de la eólica marina
Amper admite el parón de la actividad en eólica marina y prevé que se mantenga durante buena parte de este año, si bien vaticina una recuperación ya a finales del ejercicio. Y con esa perspectiva, continúa reforzando sus capacidades. «En Offshore Wind Waves se están realizando inversiones dirigidas a la ampliación de capacidad productiva y la optimización de las instalaciones que permitan acometer los proyectos que se espera contratar fundamentalmente en el final de 2026 y comienzos de 2027», dice la compañía en su memoria de ejercicio.
«Los principales analistas de este mercado coinciden en que 2027-2030 ,tras el período valle en 2025-2026, será un ciclo fuerte con un forecast operativo de 121 GW en 2030. En línea con estas previsiones se han producido algunos eventos relevantes en el comienzo del 2026, como el acuerdo de los nueve países europeos con litoral en el mar del Norte que han fijado como objetivo llegar a los 300 GW de capacidad de eólica marina en 2050, o el anuncio del Gobierno de España de activar las subastas que recogerán las concesiones de proyectos offshore en aguas nacionales para desarrollar 3 GW de potencia en 2030″, añade.
En esta área de negocio, Amper entiende que tiene un «gran posicionamiento» debido a que lleva «más de una década trabajando como socio de Navantia en eólica marina tanto fija como flotante».
De Navantia a Hitachi
Con esta perspectiva, Amper continuó reforzándose con la compra de Navacel a finales de 2024, dedicada al diseño, fabricación y montaje de estructuras metálicas para eólica offshore, y con la construcción de su hub en el puerto exterior de Ferrol con unos 20 millones de inversión y que debería estar en funcionamiento en 2027. Además, la compañía también modernizó la antigua planta de Siemens Gamesa en As Somozas, especializada en la fabricación y ensamblaje de estructuras fijas y flotantes de eólica marina.
A estas inversiones se suma la construcción en Morás de una nueva fábrica, promovida por la filial Elinsa. Amper prevé que esté terminada durante este primer semestre del año y se destinará a producir para Hitachi Energy, con el que firmó un contrato marco.