El presidente de Navantia cobra un sueldo récord el año del ‘boom’ de la inversión en defensa: casi 238.000 euros
Ricardo Domínguez percibió el pasado 2025 una retribución de 237.848 euros, un 3,7% más que el ejercicio precedente
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, primero por la izquierda, acompañado por el ministro de Industria, Jordi Hereu, en una visita a los astilleros de Ferrol- Raúl Lomba – Europa Press
Ricardo Domínguez, el presidente del grupo de astilleros públicos de Navantia, es uno de los altos cargos de empresas públicas dependientes de la SEPI con mejor sueldo. La compañía acaba de hacer público que el ejecutivo percibió una retribución el pasado año que ascendió a 237.848 euros, marcando un nuevo récord, un 3,7% por encima de los emolumentos percibidos en 2024.
El incremento se situaría levemente por encima del incremento del IPC durante el pasado ejercicio, que cerró diciembre con un avance interanual de un 2,9%. En 2024, el ejecutivo de origen andaluz cobró, por todos los conceptos aparejados a su sueldo, 229.340 euros, según los datos difundidos en el portal de transparencia de la empresa.
Sueldo al alza
Domínguez ascendió a la presidencia de Navantia en abril de 2021, relevando a Belén Gualda que, a su vez, pasó a presidir la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales de la que depende el grupo naval, además de empresas públicas como EFE, Correos, o RTVE.
Pese a los números rojos del gigantesco negocio de los astilleros públicos, el sueldo de Domínguez ha ido al alza en los últimos años. En 2022 superó la barrera de los 200.000 euros anuales, para incrementarse hasta los 225.136 euros en 2023, los 229.340 de 2024 y esos casi 238.000 euros brutos de 2025.
Los sueldos de los presidentes de empresas públicas, de Navantia a Correos, superan con creces al del presidente del Gobierno, que ronda los 90.000 euros anuales, según se especifica en los presupuestos generales de 2023, los últimos aprobados.
En busca de la rentabilidad
Pese al incremento de sueldo en los últimos años, de momento, los datos conocidos dicen que Navantia se mantiene en números rojos. A la espera de conocer sus cifras relativas al ejercicio 2025, la compañía dueña de los astilleros de Ferrol y Fene cerró 2024 con una pérdida neta de 196,4 millones de euros, un 64% más que el ejercicio precedente. La cifra de negocio se retrajo un 1,8% hasta los 1.408 millones.
Hay que tener en cuenta que ese ejercicio fue en el que Navantia se hizo con los astilleros británicos de Harland&Wolff, claves para poder llevar adelante el millonario contrato para la Royal Navy tras una inversión de 90 millones de euros. Esa integración también contribuyó a un aumento de la plantilla, que ese ejercicio se incrementó en más de 1.200 personas.
Sin embargo, el pasado año, precisamente tras conocerse los abultados números rojos de 2024, Domínguez indicó que, tras 17 años en rojo, a Navantia ya le faltaba menos para volver a la rentabilidad. “Mi proyección, y ojalá no me equivoque, es que en el plazo de tres años sí estaremos en números negros”, declaró en una entrevista a El Periódico.
Buenas perspectivas con defensa
Aún no se conocen los resultados correspondientes al ejercicio 2025, si bien Navantia parece enfocar un periodo próspero al calor del boom de las inversiones en defensa.
Junto con Airbus e Indra, Navantia se sitúa como una de las empresas clave en la multimillonaria inversión del Gobiero en defensa impulsada por el rearme que experimentan los países europeos y los Programas Especiales de Modernización (PEM).
Las adjudicaciones del Ministerio de Defensa en contratos de equipamiento alcanzaron el año pasado los 31.793 millones, frente a los 3.719 millones de 2024. De este importe, los PEM representaron 27.987 millones de inversión a través de 29 adjudicaciones directas que ascienden a 27.987 millones, el 88% del total, y que se entregaron sin concurso, por el procedimiento negociado sin publicidad.
El primer informe del año que recopila estos datos, presentado por el Observatorio de Seguridad Nacional de Opina360, sitúa a Indra como la mayor adjudicataria del Gobierno en defensa y seguridad al hacerse con contratos de más de 14.400 millones.
Los encargos a Navantia
Los datos recogidos en el estudio atribuyen a Airbus 8.280 millones en contratos, la mayor parte obtenidos en solitario salvo 176 millones que logró en alianza con Indra. A Navantia, mediante la vía excepcional de órdenes de ejecución, le fueron asignados 5.812 millones.
Los inversiones adjudicadas a Navantia, que acarició los 6.000 millones, se estructuraron, fundamentalmente, en cinco grandes contratos. La orden de ejecución para la modernización de las fragatas F-100 de 3.200 millones; el buque de aprovisionamiento de combate de 703 millones; el buque de inteligencia de la Armada de 605 millones y el buque hidrográfico de 350 millones. A esta inversión hay que añadir los 600 millones destinados a nueva tecnología para plataformas marítimas anfibias.