Díaz Ayuso diseña una campaña a lo Feijóo, pero sin Feijóo

Totalmente distanciados en la gestión, Feijóo y Ayuso tienen al menos dos aspectos comunes en campaña: una imagen más fuerte que la marca PP y una candidatura que no necesita apoyarse en otros líderes del partido

Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso

Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso

Si la pandemia ha evidenciado las diferencias entre la gestión de Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso, hasta el punto de que Génova ha tenido que mediar para que el dirigente gallego no criticara a la presidenta madrileña, la campaña electoral que comienza este domingo en Madrid marca claros paralelismos con la que se celebró en Galicia hace menos de un año. El más evidente es el interés de Pablo Casado por convertir la victoria de Ayuso que predicen las encuestas en una derrota del sanchismo que impulse su propia figura, todavía lejos de consolidarse en el liderazgo del partido.

Algo parecido sucedió tras la cuarta mayoría absoluta del PP en Galicia, cuando Génova proclamó el éxito del “tándem Feijóo-Casado” como precursor de una victoria futura contra Pedro Sánchez. “Galicia siempre ha sido la antesala de los mayores éxitos del PP a nivel nacional”, decía el vicesecretario de comunicación Pablo Montesinos, insistiendo en que el modelo del dirigente gallego era el que quería implantar el presidente del PP en toda España: «Este es un partido muy moderado, muy abierto y muy transversal. Ésta es la casa del centro-derecha donde caben prácticamente todos los españoles», insistía.

Con Feijóo fuera de foco por la campaña madrileña y enrolado en las filas de los críticos con Casado, junto a Alfonso Fernández Mañueco y Juanma Moreno, el nuevo modelo a implantar será en las próximas semanas el de Díaz Ayuso, la dirigente del PP que más ha crecido en el último año, hasta el punto de situarse en las quinielas de candidatos para suceder al propio Casado en la dirección nacional. Y, sin embargo, ha sido de los pocos líderes territoriales que ha mantenido un respaldo sin fisuras al presidente del partido.

Galicia, Galicia, Galicia. Libertad, libertad, libertad

La presidenta madrileña, en realidad, no necesita a Casado y tampoco a Feijóo, que este viernes, a través del secretario xeral del PPdeG, Miguel Tellado, se ponía a disposición del PP de Madrid para participar en los actos electorales. La campaña de Ayuso se basará en ella misma, pues entiende que su imagen es más fuerte que la propia marca PP, aquella que era prácticamente inapreciable en los carteles de la campaña de Feijóo en Galicia. Si hace un año se invocaba el Galicia, Galicia, Galicia, ahora el lema es Ayuso, Madrid y libertad.

Hay un tercer paralelismo en la carrera a la presidencia de la Comunidad de Madrid que arranca este domingo con lo acontecido en territorio gallego. Ayuso parte con encuestas favorables y con la necesidad, por tanto, de no cometer errores que mermen su granero de votos. En este escenario, no está claro que Feijóo vaya a aportar demasiado con su respaldo a la dirigente madrileña, cuyo objetivo es absorber a Ciudadanos y frenar a Vox por la derecha. El presidente gallego, sin embargo, es criticado por la formación de Santiago Abascal por una supuesta connivencia con el nacionalismo o por su política lingüística, un discurso irrelevante en Galicia, pero con más calado en Madrid. Vaya o no a la capital española, no está llamado a jugar un papel principal.

Los poderes internos del PP

Un éxito electoral de Ayuso tampoco ayudaría en nada a la influencia que, al menos durante el último año, ha pretendido ejercer Feijóo en Madrid y que ha empujado a Casado, aunque no ha sido el único, a apartar a Cayetana Álvarez de Toledo de la portavocía en el Congreso o a alejarse del discurso de Vox para tratar de pescar votantes de centro.

Ayuso, sin embargo, parece estar en disposición de neutralizar a Ciudadanos y Vox desde posiciones netamente de derechas y con una gestión de la pandemia totalmente opuesta a la del dirigente gallego.