Génova abronca a Feijóo por criticar a Díaz Ayuso

Teodoro García Egea llama a filas a varios barones por romper la unidad de discurso del partido, entre ellos, a Alberto Núñez Feijóó tras cuestionar la gestión de la pandemia de Ayuso

Génova abronca a Feijóo por criticar a Díaz Ayuso

El cruce de declaraciones entre Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso a cuenta de la gestión de la pandemia no sentó nada bien en Génova, donde Pablo Casado se esfuerza desde hace tiempo por trasladar una imagen de unidad en el partido que le permita consolidar su liderazgo y mejorar en las encuestas. En esas estaba cuando Ayuso aseveró en la campaña a las elecciones catalanas que los “cierres masivos sin estrategia y sin estudio no sirven de nada”; y Feijóo, que acababa de decretar las restricciones más duras desde el confinamiento de abril, replicó en una entrevista que él no se sentiría “responsable” aplicando en Galicia las medidas de Madrid para hacer frente al coronavirus.

El inoportuno rifirrafe movilizó al equipo de Casado, que decidió llamar a filas a los barones para recordarles que hay una estrategia unitaria en el partido y que semejantes salidas de tono la echan por tierra. Teodoro García Egea, el secretario general, fue el que trasladó al PP gallego que debía ceñirse a las directrices de Génova y que las palabras de Feijóo rompían la unidad del partido. Habló al menos con el secretario xeral del PPdeG, Miguel Tellado, según explicaron a este medio cargos populares.  

Otras fuentes del partido en Madrid matizaron que, además de a Galicia, las peticiones de unidad llegaron a barones de otros territorios, pidiendo disciplina ante la proximidad de las elecciones catalanas. Una de las aspiraciones de Pablo Casado es, desde hace tiempo, mostrar una gestión unitaria de la pandemia en las comunidades donde gobierna el Partido Popular para confrontarla con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, al que acusa de eludir responsabilidades y generar caos en los territorios por su falta de iniciativa. La idea se quedó solo en un plano discursivo porque tampoco las comunidades del PP se prestaron a una unidad de criterios.

Feijóo, el reincidente

El encontronazo entre Feijóo y Ayuso evidenció esta disparidad, por más que Casado dijera al día siguiente que la gestión de la pandemia de ambos dirigentes autonómicos era “exactamente igual”. Pero además, interpretaron en Génova, perjudicó al partido de cara a las elecciones catalanas, al fin y al cabo, fue en un acto de campaña donde la presidenta de la Comunidad de Madrid cuestionó las restricciones.

En Cataluña, Casado compite por evitar un sorpasso de Vox que debilite un poco más su liderazgo y caliente un futuro congreso para el que no se siente, al menos por ahora, suficientemente respaldado dentro del partido, afirman las mismas fuentes. Y la formación de extrema derecha pretende, precisamente, detectar desajustes e ineficiencias que le permitan cuestionar el estado autonómico.

A esta inconveniencia se suma que el presidente de la Xunta es reincidente, pues ya aireó en el pasado sus diferencias con la entonces portavoz del partido, Cayetana Álvarez de Toledo, posteriormente cesada y ahora instalada dentro de los críticos con el rumbo tomado por la dirección del PP. El enfado en Génova con Feijóo, en particular, es también una petición de unidad en torno a Casado, en general.