Carles Puigdemont vía vídeoconferencia en la presentación de la Crida Nacional por la República. Foto: EFE/QG

Carles Puigdemont tensa los tiempos: prevé fundar la Crida el 1-O

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El expresidente catalán trata de capitalizar el simbolismo del 1-O, cénit de la unidad ahora rota del independentismo, para culminar su opa sobre ERC

Barcelona, 10 de agosto de 2018 (11:46 CET)

El expresidente catalán Carles Puigdemont planea celebrar la convención fundacional de la Crida Nacional per la República, el movimiento con el que quiere aglutinar al grueso del independentismo, en torno al 1 de octubre, coincidiendo con el primer aniversario del referéndum ilegal del 1-O. Así lo apunta la propia plataforma en la carta que ha enviado a los 50.000 adheridos al colectivo para invitarles al acto en el que la Crida concretará su organización y su estrategia política.

Los impulsores del movimiento, entre los que además de Puigdemont están el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el expresidente de la ANC y diputado de Junts per Catalunya (JpC) Jordi Sànchez, pretenden sacar el máximo partido al simbolismo del 1-O. "Hemos nacido el 1 de octubre en las escuelas [usadas como centros de votación] y nos disolveremos una vez conseguida la plena instauración de la república catalana", reza la misiva, según ha avanzado El Punt Avui.

Objetivo: captar a Esquerra

La insistencia en la fecha no es baladí: el 1-O se asocia entre el independentismo a un consenso que ahora mismo ya no existe, y la Crida pretende fagocitar no solo al Pdecat, cuya cúpula ya se remodeló el mes pasado según los designios de Puigdemont, sino también a ERC, que no está por la labor de integrarse en la nueva entidad.

Este jueves, de hecho, la portavoz de Esquerra, Marta Vilalta, volvió a marcar distancias con la estrategia seguida por JpC, la coalición puigdemontista en la que está integrada el Pdecat, y a insistir en el rechazo de los de Oriol Junqueras a un eventual adelanto electoral, con el que JpC, Puigdemont y el propio president Trra no han cesado de amagar. 

El distanciamiento entre las dos formaciones se ha evidenciado de forma especialmente sangrante en la parálisis en el Parlament, en el que la discrepancia sobre la sustitución de Puigdemont, suspendido como diputado por el juez Pablo Llarena, se ha traducido en un bloqueo de dos meses y medio. El último pleno quedó interrumpido el 18 de julio y el primero tras el parón vacacional no está previsto hasta los días 2, 3 y 4 de octubre. Es decir, que podría celebrarse justo después de que la Crida levantara el telón.

El Pdecat, pendiente de cómo integrarse en la Crida

En ese cada vez más apretado calendario hay que encajar también las decisiones que tiene que tomar el Pdecat para definir la forma en que se integrará en la Crida. 

Y, por lo que respecta a ERC, está por ver si podrá resistir el pressing constante del entorno puigdemontista, similar al que ya le sometió la antigua Convergència para configurar una candidatura conjunta en 2015. Tampoco entonces los republicanos estaban interesados, pero acabaron integrandose en Junts pel Sí, una experiencia que ahora no quieren repetir.

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