Marta Pascal y David Bonvehí, nuevo presidente del Pdecat. / EFE-ED-Archivo

Bonvehí: un dúctil para conducir el Pdecat a la confluencia con Puigdemont

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David Bonvehí no abominó de la política autonomista ni sintonizó con el entorno de Puigdemont, pero ahora es uno de sus hombres

Barcelona, 23 de julio de 2018 (15:58 CET)

El Pdecat eligió este fin de semana a David Bonvehí como presidente para que les conduzca a la confluencia con la Crida Nacional per la República que lidera Carles Puigdemont. En su partido le ven como un presidente de transición, hasta la integración en la nueva formación del expresidente, prófugo en Alemania, que ejerce de guía.

Bonvehí, de 39 años, fue elegido con un considerable voto de castigo, del 28,9%, que fue a parar a la candidatura alternativa de David Torrents, presidente del partido en Badalona. Pese a presentar su candidatura en el último momento y ser casi un desconocido para la mayoría de los asociados, congregó a los críticos.

El nuevo presidente del Partit Democràtic Català (Pdecat) tiene oposición interna, entre la que se incluye a Marta Pascal, con la que hasta ahora formaba tándem en la coordinación del partido. Puigdemont la fulminó. Cuando nació el Pdecat de las cenizas de Convergència, hace ahora dos años, tanto Pascal como Bonvehí pasaban por ser dirigentes de la absoluta confianza de Artur Mas. Eran sus lugartenientes.

Incluso después de que Puigdemont relevase a Mas en la presidencia de la Generalitat, Bonvehí siguió siendo un hombre de Mas. Siempre ha tenido buena relación personal con Puigdemont, pero no precisamente con su círculo más próximo. En los últimos meses, se situó al lado de Pascal en la pugna con Puigdemont, pero no la siguió en su defenestración.

La capacidad de adaptación de Bonvehí

David Bonvehí siempre ha demostrado una gran ductilidad. Su capacidad de adaptación está fuera de toda duda. Sufrió un grave accidente con su vehículo en 2007, cuando era alcalde de La Fonollosa (Barcelona), que le postró en una silla de ruedas.

El joven dirigente superó esta dificultad y se centró en su carrera política. Tres años después, entró como diputado de CiU en el parlamento catalán y, posteriormente, fue designado coordinador del nuevo Pdecat.

Los que le conocen le definen como un posibilista. La mayoría de las crónicas de prensa le sitúan como un acérrimo independentista a las órdenes de Puigdemont, pero nunca ha renunciado a la vieja política autonomista.

En abril de 2017 se filtró la conversación que mantuvo con un grupo de concejales del Pdecat en un restaurante de Manresa. Entonces abogaba por moderar el discurso independentista. Incluso apostaba por el entonces consejero Santi Vila como candidato para la alcaldía de Barcelona. Ahora, en el partido se considera a Vila una especie de traidor por saltar del barco antes de que Puigdemont declarase la independencia, aunque sólo fuera por unos segundos.

En aquella comida, filtrada por eldiario.es, Bonvehí argumentaba que si el procés acababa mal debían presentar un “candidato autonomista” para la presidencia de la Generalitat. Esa afirmación no le ha impedido que ahora presida el partido en la fase de confluencia con la Crida de Puigdemont.

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