El ébola sorprende a España sin ningún hospital apto para pandemias

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El hospital Carlos III, único referente nacional en emergencias sanitarias, había sido vaciado para ser transformado en una especie de geriátrico y el Gómez Ulla sufre retrasos en las obras que durarán seis semanas más

Concentración de trabajadores sanitarios en el ministerio de Sanidad. | EFE

07 de octubre de 2014 (21:39 CET)

El ébola ha llegado a España en el peor momento. La sanidad española no dispone de ningún hospital de referencia para tratar pandemias ni emergencias sanitarias. El hospital Carlos III, que había sido el referente nacional en pandemias y enfermedades altamente contagiosas, comenzó a ser desmantelado por la Comunidad de Madrid en noviembre pasado.

Su escasa utilización hizo que el gobierno regional decidiera convertirlo en un centro de hospitalización para estancias medias, es decir, para pacientes de la tercera edad con necesidades de permanencia prolongada. Es lo que el personal llama un geriátrico con servicio hospitalario.

Primero, La Paz

Las obras estaban a punto de comenzar en el hospital cuando el Gobierno decidió traer a España a los dos misioneros contagiados por ébola. El ministerio tenía prácticamente decidido su ingreso en el hospital de La Paz pero los médicos lo desaconsejaron.

Se optó entonces, un día antes de la llegada del misionero Miguel Pajares, por volver a llevar los equipos al Carlos III y adecuar habitaciones para tratar los casos de ébola. Los trabajadores del hospital han explicado a este diario que sólo disponen de tres habitaciones aptas para alojar a los infectados. El hospital no ha respondido a nuestras preguntas.

Obras con retrasos


Tras el desmantelamiento del Carlos III, el presidente madrileño aseguró que el gobierno regional no disponía de recursos para mantener un hospital de referencia para toda España y que el Gobierno central debía hacerse cargo si surgía alguna pandemia. Y ese día ha llegado. El Ministerio de Sanidad había previsto tener a punto otro hospital, el Gómez Ulla, para hacer frente a posibles situaciones de emergencia médica y por ello ordenó trabajos de adecuación.

Pero las empresas encargadas de las obras han tenido retrasos y la instalación de los aires acondicionados y del sistema de regulación de temperatura aún no ha sido completada. Los trabajadores explican que las obras acumulan retrasos de más de seis semanas, con lo cual los posibles afectados por ébola tampoco podrían ser trasladados allí.

“No hay un centro para hacer frente a una pandemia. Estas son las consecuencias de tratar la sanidad como un problema económico”, explica el secretario general del sindicato de enfermería Satse, José Manuel Freire.

Nivel dos de cuatro


El hospital Carlos III era el que contaba con mayores niveles de bioseguridad antes de su desmantelamiento. Aun así, el centro cuenta con un nivel de bioseguridad dos en la escala del uno al cuatro y el manejo de muestras en el laboratorio cuentan con un nivel de seguridad tres. Estados Unidos dispone de 10 centros con la máxima seguridad (nivel cuatro), unas garantías que en Europa sólo disponen Alemania, Reino Unido, Italia, Francia, Suiza y Suecia.

El personal de los centros de máxima seguridad trabajan con trajes especiales que cubren la totalidad del cuerpo y están sometidos a una sobrepresión que evita la entrada de agentes patógenos al cuerpo incluso en caso de desgarre o rotura del traje.
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