El Govern va a por todas: prepara todos los detalles de la consulta

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HACIA EL 9N

Artur Mas, Jordi Pujol y Josep Rull el pasado marzo | EFE

27 de agosto de 2014 (21:22 CET)

¿Se trata sólo de una estrategia para ganar el máximo apoyo y arrastrar al máximo número de catalanes a la Diada del 11 de septiembre? El Govern sigue el guión que se marcó el President Artur Mas y toma decisiones como si estuviera en su mano el éxito de la consulta soberanista del 9 de noviembre. Es decir, el Parlament aprobará la ley de consultas tras el 11 de septiembre; Mas firmará el decreto de convocatoria, y Governació se encargará de todos los detalles, con el censo incluido, para poder celebrar el referéndum.

La consellera de Governació, Joana Ortega, tiene previsto reunirse con todos los partidos pro consulta para comunicarles todos los pasos previstos. El Govern dispone de las propias urnas, y seguirá el camino trazado hasta el 9 de noviembre.

Previamente, sin embargo, el Gobierno español presentará un recurso ante el Tribunal Constitucional una vez se apruebe la ley de consultas en la cámara catalana y se firme el decreto de convocatoria. El Constitucional podría suspender de forma cautelar la consulta, por espacio de seis meses, mientras se centra en el contenido. Aunque cuenta ya con un buen asidero jurídico: el dictamen del Consell Consultiu que ha aprobado la idoneidad de la ley de consultas, pero con cuatro votos particulares que la ven inconstitucional. 

¿Hacer el rídiculo en las calles?

La alternativa, por tanto, para el President Mas es muy complicada. Nadie quiere, por lo menos los partidos pro consulta, un referéndum que se pudiera convertir en unas meras consultas como ocurrió con las que organizaron a lo largo de 2011 diferentes localidades, entre ellas Barcelona. Fueron a votar sólo los partidarios de la independencia, con una participación muy baja, y, claro, el sí ganó por goleada, sin ninguna trascendencia de ningún tipo.

Convergència Democràtica, después de recibir las serias advertencias por parte de Esquerra Republicana, que no querrá colaborar en nada con CiU si no se celebra la consulta, reaccionó este miércoles con contundencia. El coordinador general de CDC, Josep Rull, aseguró que su partido cumple los compromisos adquiridos, y que, justamente porque se consideran “gente seria”, se “pondrán urnas” el 9 de noviembre.

Elecciones en 2015 o 2016

"Nosotros somos gente seria y cumplimos los pactos. Hay un elemento básico para que el proceso culmine con éxito, que es la unión. Ya hemos construido una unidad muy sólida y la vamos a mantener", afirmó Rull, tras la reunión del comité de dirección de su partido.

Con esa posición el Govern, y CDC, --Unió mantiene una posición más prudente-- tratan de mantener la tensión de la parte de la sociedad catalana que sigue pensando que el 9 de noviembre tiene una cita con las urnas para decidir la independencia de Catalunya.

Le sirve a Mas para no arrugarse antes de hora, pero es consciente, y la dirección de Convergència también, que ese referéndum no será posible, y que la única alternativa pasa por anticipar las elecciones autonómicas, cuando Mas pueda hacerlo, sea a lo largo de 2015, o en 2016.

Porque, en caso contrario, ¿cómo y dónde colocará las urnas el President Mas?
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