El PSOE lanza a Susana Díaz para detener a Podemos

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LA CRISIS SOCIALISTA

La presidenta de la Junta de Andalucía, la socialista Susana Díaz

Barcelona, 24 de enero de 2015 (21:43 CET)

El éxito, en muchas ocasiones, depende del riesgo que se esté dispuesto a asumir. El éxito, por tanto, está ligado a la ambición, pero un exceso de ambición también puede acabar en desastre.

Los socialistas viven ahora un momento muy delicado. La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, adelantará esta semana las elecciones, para celebrarlas el 22 de marzo. Se trata de una jugada de enorme riesgo, pero que puede ser buena para ella y para el PSOE.

Los socialistas han protagonizado una semana en la que se han puesto de manifiesto esas ambiciones y también las traiciones. El secretario general, Pedro Sánchez, ha visto como, de forma soterrada, se le ha puesto en cuestión con apenas seis meses en el cargo. El ex presidente José Luís Rodríguez Zapatero le acabó dando la mano, de forma forzada, en la presentación del reciente libro del ex ministro Jordi Sevilla, después de que alabara las dotes de gestión de Susana Díaz en una entrevista en la Ser.

Los apoyos de Díaz, los barones territoriales temerosos de Podemos


¿A qué juega realmente la presidenta andaluza, y los barones socialistas como Emiliano García Page, de Castilla-La Mancha; Tomás Gómez, de Madrid, o Ximo Puig, en Valencia, que son sus grandes apoyos? El peligro de que las municipales y autonómicas del 24 de mayo sean un desastre es real, y el partido se desploma al comprobar que Sánchez no acaba de ser el revulsivo que buscaban. Pero, ¿se prepara ya ese relevo a través de la presidenta andaluza?

No todavía. La operación es ambiciosa y tiene riesgo, pero responde a una lógica. Los dirigentes consultados la expresan, aunque con todas las dudas del momento.

Y es que Susana Díaz, como buena parte del PSOE, y del PSC, esperaban que Artur Mas convocara las elecciones en marzo. Al hacerlo en septiembre, la tentación ahora se centrará en Andalucía. Es decir, se pueden convocar elecciones antes de las municipales para comprobar, de verdad, el peso de Podemos.

Con los votos en el zurrón uno puede aspirar a lo que quiera


"Si Susana Díaz logra una gran victoria en Andalucía eso supone comenzar el ciclo electoral con otra cara, y será bueno para las municipales y autonómicas de mayo", ex presa un diputado del PSOE.
Es cierto que Díaz podría aprovechar esa victoria para sus aspiraciones a la Moncloa, pero no necesariamente. La primera duda que surge es si logrará una mayoría absoluta, para no depender de nadie, y dar fe de su rotundo peso en el conjunto del PSOE, que sólo gobierna en otra comunidad autónoma, en Asturias.

Si no lo logra, aparece otro elemento, que se considera positivo: "Podemos aparecerá en el parlamento andaluz, pero, ¿qué hará, dará apoyo al PSOE o al PP?", se asegura, como un dardo a la formación de Pablo Iglesias de cara a las municipales.

Díaz, la accionista mayoritaria del partido


La decisión de adelantar las elecciones no ha sido únicamente de Susana Díaz. El propio Pedro Sánchez la comparte, porque entiende que le puede venir bien al conjunto de los socialistas.
Pero, ¿se quedará Díaz en Andalucía, tras comprobar –es presidenta sin haber pasado todavía por las urnas—su peso electoral? En las últimas horas no ha dejado de expresar su deseo de que se quedará en Andalucía, pero todo dependerá de los resultados del 22 de marzo.

"Es evidente que con una mayoría muy amplia, o absoluta, Díaz podrá aspirar a lo que quiera", aseguran fuentes socialistas. Otros dirigentes, sin embargo, se muestran más prudentes. "Si no tienes la garantía, y ella ahora no la tiene, a pesar de algunas encuestas, es mejor no aventurarse".

Primarias a cara de perro, o un pacto de caballeros


Pero sin riesgo no hay éxito. Y en el horizonte próximo se dibuja el futuro de los socialistas. El 26 de julio está marcado en el calendario de la sede socialista en la calle Ferraz de Madrid para elegir el candidato a la Moncloa a través de primarias. Muy tarde, y calendario peligroso si Mariano Rajoy decidiera adelantar unos meses las elecciones generales, previstas, oficialmente, para finales de noviembre.

Y a esas primarias, quien se presentará seguro es Pedro Sánchez. Díaz podría optar también. Es el escenario que más se teme, porque significaría un choque frontal: la andaluza no es santo de devoción en todos los territorios.

Podría ocurrir, sin embargo, que se anularan las elecciones primarias, y se nombrara, a través de un comité federal, a Susana Díaz como candidata. O se maneja otro escenario y es que Díaz fuera la candidata, con Sánchez de secretario general, a través de un pacto por el que no se llegara a las manos.

Carme Chacón, siempre presente


Pero hay otros factores. Los que siguen defendiendo a Carme Chacón aseguran que su lucha será por las primarias. Otra cosa es si en el último momento ella presentaría o no su candidatura. Pero podría llegar a un acuerdo con Susana Díaz, para ser ella la candidata, y la presidenta andaluza como secretaria general.

Todo eso es ahora un juego de mesa, con intereses territoriales. Lo único seguro es que Susana Díaz quiere dar un puñetazo en Andalucía, donde se juega todo el futuro del PSOE.

Laboratorio para los pactos en la izquierda


Es la federación mayoritaria de los socialistas, y eso quiere decir que Díaz es la accionista mayoritaria del partido. Todo pasará ahora por ella. Salvo que se estrelle en las elecciones, y el auge de Podemos sea real, algo que rechazan los dirigentes consultados.

El objetivo, por tanto, el primero, es marcar el terreno, y demostrar que Podemos es "más virtual que real", y marcar también el futuro juego de pactos para formar gobiernos en el seno de la izquierda española.

 

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