Ernest Maragall, atendiendo a los medios tras una reunión con Ada Colau, la semana pasada. /EFE
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Maragall abre ahora la puerta a repartirse la alcaldía con Colau a lo largo del mandato si los comunes deshechan la opción de gobernar de mano del PSC

Barcelona, 14 de junio de 2019 (13:44 CET)

El alcaldable de ERC por Barcelona, Ernest Maragall, ha lanzado una última oferta a la desesperada a Ada Colau, a la que le ha abierto la puerta a repartirse la alcaldía a lo largo del mandato que arranca ahora. La propuesta llega después de que la dirección de Barcelona en Comú ya se haya decantado por la opción de que Colau repita como alcaldesa en un gobierno de coalición con el PSC -y con el apoyo de Manuel Valls en la sesión de investidura- y a pocas horas de que finalice la consulta a las bases de los comunes, en la que estas pueden avalar esa opción o, por contra, decantarse por renunciar a la alcaldía y sumarse a un gobierno bipartito con Esquerra.

Colau dijo este viernes en una entrevista en TV3 que Maragall nunca le ha planteado la opción de una alcaldía rotatoria, una fórmula nunca ensayada en Barcelona, pero sí en otros municipios, y Maragall, preguntado más tarde por la cuestión, reaccionó alegando que una petición de ese tipo no puede salir de la fuerza que gana las elecciones, que en este caso fue Esquerra, pero luego añadió: ¿Sabe qué le digo? De acuerdo, hablemos". Puso, eso sí, una condición: que Colau renuncie a postularse como alcaldable en el pleno de investidura de este sábado por la tarde.

La maniobra supone un último intento a la desesperada de hacer virar a los comunes, que tras tres semanas de ambivalencia, han acabado decantándose por pactar con los socialistas, aunque eso suponga recibir los votos de Valls, para que Colau conserve la alcaldía, una decisión que ha generado una reacción airada del independentismo, no solo de ERC.

De hecho, el propio gobierno de la Generalitat acusó a los comunes de prestarse a una"operación de Estado" para impedir que haya un alcalde y un gobierno independentista en la capital catalana, y llamó a dar a la misma "una respuesta de país", que no concretó en qué debería consistir.

Maragall sí que había llegado a ofrecer públicamente a Colau un cargo creado ad hoc que a la práctica sería una especie de vicealcaldía con más proyección mediática y representativa de la que tiene un primer teniente de alcalde. Pero ni así consiguió que finalmente, el miércoles la dirección de los comunes acabara decantándose por tratar de que Colau conserve la alcaldía de la mano del PSC y de los para ellos incómodos votos de Valls, imprescindibles en la investidura.

La oferta llega en un momento en que la dirección ya no puede aceptarla, porque la decisión está en manos de las bases de los comunes. Pero puede enmarcarse en la agresiva campaña desplegada por Esquerra para presionar a esas mismas bases e incidir en el resultado de la consulta.

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