Pere Aragonès, en el centro, flanqueado por Sergi Sabrià y el presidente del Parlament, Roger Torrent, en la ofrenda floral de ERC al monumento a Casanova. EFE/ Alejandro García
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Esquerra vincula toda negociación a la libertad de los presos, el Pdecat prefiere meter prisa a Sánchez con el referéndum y JpC desvincula ambos aspectos

Iván Vila

Economía Digital

Pere Aragonès, en el centro, flanqueado por Sergi Sabrià y el presidente del Parlament, Roger Torrent, en la ofrenda floral de ERC al monumento a Casanova. EFE/ Alejandro García

Barcelona, 11 de septiembre de 2018 (13:28 CET)

No hay día en que las distintas fuerzas independentistas no evidencien sus diferencias estratégicas. Y eso, por lo que se ve, también vale para una Diada que pretende escenificar una unidad ahora mismo inexistente entre los partidos soberanistas, pero en la que unos y otros han vuelto a mostrar esa falta de sincronía que empieza a cronificarse. 

Para muestra, las declaraciones efectuadas este martes por las distintas formaciones a medida que iban haciendo sus respectivas y tradicionales ofrendas florales ante el monumento a Rafael Casanova, héroe austracista al que institituciones, partidos y entidades rinden homenaje cada 11 de septiembre. 

ERC quiere hablar de presos

Así, mientras ERC, ciñéndose al leit motiv de la denuncia de los supuestos abusos represivos contra el independentismo, insistía en que el diálogo no puede empezar "con presos y exiliados", Junts per Catalunya (JpC) y el Pdecat, cada uno con su propio acento, le enmendaban la plana: JpC evitaba condicionar las conversaciones a la situación de los procesados, y el partido heredero de la antigua Convergència prefería poner el énfasis en exigirle al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, una solución política que pase por un referéndum.

Lo que cuenta para ERC es enfatizar el eje "antirepresivo" del relato político independentista

Por parte de ERC ha hablado el presidente de su grupo parlamentario, Sergi Sabrià, que ha insistido en la "voluntad de diálogo" del soberanismo pero ha advertido que el diálogo con el ejecutivo de Sánchez no puede fructificar "con presos políticos y exiliados". Poco importa a efectos declarativos que el diálogo ya haya empezado: Torra y Sánchez ya mantuvieron una primera reunión en julio y las bilaterales han empezado a trabajar. Lo que cuenta es enfatizar el eje "antirepresivo" del relato político independentista. 

El vicepresidente catalán y numero uno en funciones de la formación presidida por Oriol Junqueras, Pere Aragonès, también ha abundado en la misma línea, pero ha matizado que se trata de "un requisito para que haya una negociación de fondo". "Vamos a continuar hablando con el Gobierno del Estado, pero el hecho de poder llegar a una negociación honesta y profunda que permita avanzar tiene como precondición que todas las partes puedan dialogar y escuchar en libertad", ha explicado.

JpC desvincula presos y diálogo

Pero después, el portavoz de JpC, Albert Batet, ha optado en cambio por otro eje discursivo. Batet ha reiterado la petición a Sánchez de que cambie "el rumbo" marcado por su antecesor, Mariano Rajoy; es decir, la de que la fiscalía rebaje las acusaciones contra los procesados y, concretamente, renuncie a la de rebelión de cara al inicio del juicio, previsto para este otoño. Y también ha insistido en que la única sentencia que aceptarán es la libre absolución de todos ellos.

Pero, más allá de eso, Batet ha evitado condicionar las conversaciones a la libertad de los "presos políticos y exiliados". "La negociación política tiene que estar siempre presente", ha dicho. ""El diálogo es algo para lo que tanto el president Puigdemont como el president Torra siempre han tendido la mano. Somos gente de paz, de diálogo", ha añadido.

Y el Pdecat prefiere hablar del referéndum

Por su parte, el Pdecat, que en la previa de la Diada ya marcó distancias con ERC, también este martes ha vuelto a hacerlo, y ha preferido poner el acento en exigirle a Sánchez que concrete ya la "solución política" que dijo que había que buscar en Cataluña, y que para el independentismo pasa exclusivamente por la celebración de un referéndum de autodeterminación. 

El presidente de los neoconvergentes, David Bonvehí, ha dicho que siempe ha de haber "diálogo y negociación" y ha argumentado que la Diada, que prevé masiva, "ha de ser un motivo más" para que Sánchez "no tarde mucho en proponer la solución política que quiere ofrecer a Cataluña".

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