Europa da pocas esperanzas a una Escocia independiente

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El presidente de la Comisión Europea asegura que es casi imposible que un estado segregado entre en la Unión

 José Manuel Durao Barroso

16 de febrero de 2014 (18:41 CET)

Si Escocia logra la independencia del Reino Unido en el referendo de este año, el país tendrá un camino de espinas para volver a ingresar a la Unión Europea. “Será extremadamente difícil sino imposible”, dijo el presidente de la Comisión Europea, CE, José Manuel Durao Barroso este domingo.

En una entrevista con la cadena BBC, el presidente de la CE recordó que cualquier estado que se independice de los estados miembros de la UE deberá solicitar su ingreso en la Unión Europea y para ello tendrán que contar con la aprobación de todos sus miembros.

"No quiero interferir en este debate democrático, pero será extremadamente difícil" lograr que todos los socios de la UE acepten a un país escindido de uno de sus miembros, apuntó Barroso. El presidente de la CE recordó en la entrevista que España, por ejemplo, se ha negado a reconocer Kosovo.

La moneda, en el aire


Las palabras de Barroso ponen en dificultades al ministro principal de Escocia, el nacionalista Alex Salmond, que promueve la independencia de Escocia en el referendo previsto el 18 de septiembre.

Salmond quiere que Escocia siga en la UE y aboga por mantener además la libra esterlina. Pero la posibilidad ha sido negada esta semana por el Gobierno británico que aseguró que una hipotética Escocia independiente saldrá de la libra y, por tanto, deberá crear una nueva moneda.

Es un destino similar al que podría afrontar Catalunya. El vicepresidente de la Unión Europea, Joaquín Almunia, también advirtió esta semana que Catalunya saldría del euro en caso de una ruptura con España. “Deberá tocar a la puerta otra vez”, dijo el vicepresidente de la UE.
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