De Izquierda a derecha, Oriol Junqueras, Carles Puigdemont, Carles Mundó y Ada Colau en la inauguración de la exposición sobre la Modelo. /AJUNTAMENT DE BARCELONA

Esquerra rescribe la historia, incluso en la cárcel

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La exposición sobre la historia de la cárcel Modelo de Barcelona levanta críticas entre los historiadores por su sesgo ideológico

Josep Maria Casas

Economía Digital

De Izquierda a derecha, Oriol Junqueras, Carles Puigdemont, Carles Mundó y Ada Colau en la inauguración de la exposición sobre la Modelo. /AJUNTAMENT DE BARCELONA

27 de julio de 2017 (05:55 CET)

La Generalitat ha montado una exposición sobre la cárcel Modelo de Barcelona, recientemente clausurada, que genera controversia entre los historiadores y el público por su sesgo ideológico. Para explicar sus 113 años de historia, han seleccionado a trece de sus presos más célebres. Precisamente, la selección de estas trece figuras históricas ha levantado la polémica: hay independentistas y republicanos, así como presos comunes, pero se echa en falta a comunistas, socialistas, anarquistas, además de obreros y estudiantes.

La exposición se titula La Model ens parla (La Modelo nos habla). La organiza la Consejería de Justicia del republicano Carles Mundó y su comisario es el historiador Agustí Alcoberro. A su inauguración, asistió al presidente Carles Puigdemont y la alcaldesa Ada Colau.

El primero que advirtió del sesgo ideológico de la exposición fue el historiador José Luis Martín Ramos. En declaraciones al semanario El Triangle, que destapó el caso, Ramos indicó que se han sobrevalorado determinadas ideologías, como el independentismo o el republicanismo, mientras se han menospreciado a otras, como el comunismo, el anarquismo o el movimiento obrero. En su opinión, desde la Generalitat “se está haciendo una determinada política de memoria”.

La frontera de la propaganda política

En términos similares, el historiador Manel Risques indica en un reciente artículo de opinión en el diario Ara que en la exposición sobre la Modelo “no hay ni rastro” de los miles de obreros que llenaron sus celdas. Tampoco de los anarquistas, socialistas y comunistas de los años 40 y 50, así como de los estudiantes y antifranquistas de los 60 y 70. “Todos estos grandes protagonistas de la Modelo están ausentes”, recalca. Advierte que “la frontera con la propaganda política queda difuminada”. Risques es profesor de Historia de la Universidad de Barcelona.

En declaraciones a Economía Digital, el catedrático Andreu Mayayo indica que esta exposición no está hecha desde la óptica de un historiador. Mayayo prepara un artículo crítico que publicará en los próximos días en El País. En los círculos de historiadores se apunta que la polémica ira in crescendo.

Exposición sobre la Modelo: crecen las críticas de los historiadores por su sesgo ideológico

Entre los presos seleccionados para esta exposición se encuentran independentistas como Marcel·lí Perelló, Jaume Compte o Lluís Maria Xirinachs, aunque este no fue un recluso sino un activista que durante un año y nueve meses protestó ante la puerta de la cárcel para reclamar la amnistía de 1977. También aparecen republicanos como Lluís Companys, el librepensador Francesc Ferrer i Guàrdia o Salvador Puig Antich, el último ejecutado en España por medio de garrote vil. Como presos sociales están Gilda (conocido transvestido) y El Vaquilla (delincuente juvenil).

Críticas de expresos

La exposición también recibe críticas por parte de los profesionales y de expresos. Artur Fornés, que visitó la Modelo en los ochenta como abogado, considera que el abanico de personalidades es poco representativo.

Pere González lamenta los “olvidos”. González estuvo en la Modelo durante once días en septiembre de 1975, cuando contaba tan sólo con diecisiete años. Era militante de las Juventudes Comunistas de Cataluña, pero no lo detuvieron por eso, sino por participar en una manifestación en contra de la pena de muerte. Fue amnistiado antes de que su caso llegase a juicio. Hace unos días visitó la exposición. A pesar de considerarla “interesante”, indica que se han olvidado de los antifranquistas, de la gente del PSUC y de otros colectivos. Durante su estancia, compartió celda con un vagabundo, víctima de la llamada ley de vagos y maleantes. Estaba en la cárcel por carecer de recursos. La exposición tampoco se acuerda de los pobres.

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