stop

El comité de crisis, integrado por AENA y el Gobierno central, decidirá este viernes si la Guardia Civil interviene los filtros de seguridad en El Prat

Economía Digital

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, junto a Álvaro Nadal, exigen a Atlantia que le pida autorización para comprar Abertis. EFE/Kiko Huesca

Barcelona, 11 de agosto de 2017 (09:59 CET)

La crisis en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat se recrudece tras el rechazo de los trabajadores de Eulen a la última propuesta de la Generalitat. El escenario que amenaza con llegar -una huelga indefinida en los controles de seguridad en pleno agosto- eriza los pelos de las administraciones, que este viernes tomarán de manera directa cartas en el conflicto.

A media mañana está prevista una reunión del comité de crisis integrado por el Ministerio de Fomento, AENA, Interior, la Guardia Civil y la Abogacía del Estado, en Barcelona. A ella acudirán, entre otros, José Manuel Vargas e Íñigo de la Serna.

El titular de la cartera de Fomento, en declaraciones a la Cadena SER, ha asegurado que el “comité no descarta ninguna de las opciones que sirvan para garantizar que se pueda acceder al aeropuerto en condiciones adecuadas de seguridad, manteniendo el orden público y evitando situaciones de caos y colapso".

Preguntado sobre la posibilidad de que la Guardia Civil o la Policía Nacional tomen el control de la situación, De la Serna ha incidido en que “vamos a considerar todas las opciones. (…) No tenemos ninguna decisión tomada”.

En su opinión, el escenario de huelga es "mucho peor" al de paros parciales y habrá que analizar cuál será la afectación a los viajeros, así como los problemas de seguridad y orden público que se pueden generar en el aeropuerto.

Críticas al comité de huelga

De la Serna ha criticado con dureza la decisión y las formas de los trabajadores de Eulen en su votación de este jueves, y ha asegurado que la Generalitat, que actúa de mediadora en el conflicto, ya no considera al actual comité de huelga un interlocutor acreditado.

El ministro ha tildado de “una auténtica falta de respeto” que en la asamblea de los trabajadores se votasen opciones que no habían sido debatidas en la mesa de mediación.

Parte de la plantilla de Eulen votó este jueves en contra de la propuesta de la Generalitat que implicaba un complemento salarial de 200 euros distribuidos en doce pagas.

La asamblea aceptó, eso sí, seguir las conversaciones con la siguiente contrapropuesta: un aumento de 250 euros y a lo largo de 15 mensualidades, un término medio entre lo que proponía el gobierno catalán en su mediación y la postura de los empleados, que era de 350 euros en 15 pagos.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad