Junqueras impone las tesis sanitarias de Comín a Puigdemont

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El ex consejero Xavier Trias reprende al actual titular de la sanidad catalana por hablar de desprivatizaciones

El consejero de Salud catalán, Antoni Comín, en el Palacio de la Generalitat / EFE / Marta Pérez

Barcelona, 19 de octubre de 2016 (01:00 CET)

Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, así como las direcciones de sus respectivos partidos, han decidido cortar por lo sano la batalla en el interior de Junts pel Sí respecto a la política sanitaria del consejero Toni Comín. Han acordado un armisticio, una tregua en la escalada de declaraciones de Toni Comín y de Montserrat Candini, portavoz de su mismo grupo parlamentario en materia de sanidad, que dijo públicamente que el consejero estaba más pendiente de contentar a la izquierda que al paciente".

Fuentes de ERC aseguran que Comín tienen el apoyo "total y absoluto" de su partido, también el del gobierno de Carles Puigdemont y de "buena parte" de los convergentes, entre los que no incluyen, por supuesto, a Montserrat Candini, que además de diputada forma parte de la ejecutiva del nuevo Partido Demócrata Europeo Catalán (PDECat) que lidera Artur Mas. El consejero Comín continuará con su política sanitaria y, si a alguien de su grupo parlamentario no le gusta, "que se aparte", indican.  

Estas fuentes subrayan que Comín "ha dicho la última palabra" y que, a partir de ahora, Candini "deberá comportarse en consecuencia" si quiere mantenerse como portavoz de sanidad del grupo parlamentario de Junts pel Sí. Ninguno de los dos ha vuelto a referirse en público a su enfrentamiento, pero desde sus respectivos partidos siguen lanzándose dardos. Este digital ha intentado recabar la versión de Montserrat Candini pero, al cierre de esta información, no había dado ninguna respuesta.  

Los convergentes dedican loas envenenadas a Comín

Sergi Sabrià, portavoz de ERC, da por hecho que a partir de ahora Candini defenderá la acción del gobierno, con lo que implícitamente la sitúa como derrotada; mientras que David Bonvehí, coordinador del PDECat, lanza loas a Comín por seguir la misma política que su antecesor, Boiz Ruiz. Precisamente, Comín ha intentado marcar distancias con Boi Ruiz desde el mismo momento en que asumió el cargo.  

Las discrepancias se centran en la llamada política de desprivatizaciones que está llevando a cabo el actual titular de sanidad. Para combatir las críticas de los convergentes, Comín argumenta que su departamento quiere volver "a los criterios que implantó Xavier Trias", uno de sus antecesores. Comín se escuda en la herencia de Trias y abomina de Boi Ruiz.  

Xavier Trias pone vaselina a la crisis interna de Junts pel Sí

En declaraciones a Economía Digital, Xavier Trias intenta apaciguar los ánimos en el interior de Junts pal Sí: por una parte, reconoce que Comín está siguiendo el mismo modelo sanitario catalán que él aplicó, pero le reprocha que abuse del termino "desprivatizar".  

Respecto a la decisión de no prorrogar los convenios con los centros privados Clínica del Vallès y Hospital General de Cataluña (HGC), Trias subraya que no se trata de ninguna desprivatización porque nunca han formado parte de la red pública, aunque se les haya desviado actividad sanitaria para descongestionar los hospitales públicos.  

Trias indica que le ha dicho al consejero Comín que no utilice el término desprivatizar porque no es correcto aplicarlo en estos casos y "hace enfadar a la gente".  

El ex consejero y ex alcalde de Barcelona asegura que siempre han existido tensiones internas por la política sanitaria y que, incluso, él las sufrió en propia carne cuando estaba al frente de la sanidad catalana (1988-1996) durante los gobiernos de Jordi Pujol.  

Los trabajadores del HGC están en pie de guerra

Respecto a la mal llamada política de desprivatizaciones, Comín no sólo lucha contra un sector de Junts pel Sí sino, de forma muy directa, con los trabajadores de los hospitales privados a los que no prorroga sus conciertos con la sanidad pública.  

El pasado viernes, en su despacho oficial, Comín mantuvo una reunión muy tensa con el Grupo de crisis del Hospital General de Cataluña, que se quedará sin concierto con la sanidad pública a partir del próximo 31 de diciembre. Este grupo estaba formado por representantes de CC.OO, de la Asociación Profesional de Facultativos y de la Junta Facultativa.  

La alcaldesa de Sant Cugat del Vallès (donde se encuentra el HGC) y presidenta de la Diputación de Barcelona, la convergente Mercè Conesa, acompañó a la comitiva hospitalaria en su reunión con el consejero de Sanidad, pero cuando Comín se dio cuenta de su presencia entró en cólera. Conesa se largó unos minutos después, antes de empezar la reunión.  

Quejas sindicales por el comportamiento de Comín

Diversos delegados sindicales han hecho llegar sus quejas a la dirección de ERC, incluso a Oriol Junqueras, por el comportamiento de Comín. En declaraciones a Economía Digital, Roser Morraja, delegada de CC.OO y presidenta del comité de empresa, indica que el consejero les trató como "niñas pequeñas" y que les conminó a "no hacer ruido" para que la negociación llegue a buen puerto.  

La presidenta del comité de empresa del HGC indica que Comín les aseguró que se llevará la actividad pública y el personal sobrante tal como han hecho con la Clínica del Vallès. De este centro, que se quedó sin concierto en agosto pasado, han recolocado a 32 de sus empleados en los públicos Parc Taulí y Consorcio Sanitario de Terrassa.  

No obstante, el consejero les anunció que continuarán desviando al HGC pacientes de radioterapia porque no pueden reubicarlos en otros centros públicos.
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