La CUP exige el default de la Generalitat para apoyar los presupuestos de Puigdemont

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El vicepresidente Oriol Junqueras se prepara para una dura negociación con los anticapitalistas que creen que el impago parcial de la deuda "ayudaría" a sacar adelante las cuentas públicas, además de reclamar el impuesto de sucesiones, BCN World y la reversión de la privatización de ATLL

Oriol Junqueras y Carles Puigdemont en el Parlament / EFE

Barcelona, 18 de febrero de 2016 (01:00 CET)

El departamento de Economía de la Generalitat, Junts pel Sí y la CUP empiezan esta semana los contactos para los presupuestos de este 2016. La negociación será dura y, presumiblemente, larga. La formación anticapitalista ha expuesto sus condiciones para votar a favor, pero desde los dos lados de la mesa se asegura que todo está abierto. Una de las condiciones es el impago parcial de la deuda, un default, que podría dañar la imagen de la Generalitat.

"La CUP, como organización, todavía no ha decidido si apoyará los presupuestos" de la Generalitat para este 2016, según constata Sergi Saladié, diputado de la formación anticapitalista.

Saladié precisa que hasta que no se presente el proyecto, se discuta y se analice su "componente social", la CUP no decidirá el sentido de su voto.

Los impagos selectivos se negociarán

Ante la propuesta lanzada por los anticapitalistas para que la Generalitat efectúe impagos selectivos de la deuda contraída, Saladié confirma que, sin duda, "ayudaría" a que su grupo apoyase las cuentas. No obstante, subraya que todavía no han decidido si será una condición sine qua non para dar su voto a favor.

De todas formas, la CUP sigue planteando que el gobierno catalán contemple en los presupuestos de 2016 impagos selectivos de parte de la deuda de la administración, que asciende a más de 64.000 millones de euros.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, dejó por sentado en una entrevista televisiva que "la deuda debe pagarse porque somos gente seria" y, como concesión, tan solo se mostró dispuesto a negociar los intereses que se pagan por esta deuda y a buscar otras vías de ingresos.

Todos están de acuerdo en aumentar el gasto social

En la negociación con la CUP se atisban diversos escollos: el impago de la deuda, el impuesto de sucesiones, partidas para el proyecto de BCN World –a propuesta de Junts pel Sí– o la reversión de la privatización de Aigües Ter-Llobregat. Este mismo miércoles esa petición sobre ATLL se concretó en el Parlament.

La CUP exige que los presupuestos deben incluir un plan de choque social y el mismo presidente económico, Oriol Junqueras, ha anunciado que serán los más sociales de la historia. Este planteamiento facilita el acuerdo, pero no lo garantiza.

En el entorno de Junqueras se agradece el gesto de la CUP de prestarles cinco votos para que el gobierno catalán pudiera prorrogar los presupuestos de 2015. Este trámite permitirá a Junqueras realizar operaciones de endeudamiento hasta que no se aprueben unas nuevas cuentas. Sin embargo, desde la CUP se advierte que no están dispuestos a transigir en todo en favor de la estabilidad.

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