“La justicia es igual para todos”

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CASO 'URDANGARÍN'

El Rey Juan Carlos durante el tradicional mensaje de Navidad

24 de diciembre de 2011 (21:48 CET)

El discurso de Navidad del Rey Juan Carlos tenía este año un interés especial. En el momento en el que la Corona llega a sus cotas mínimas de popularidad, la referencia a la implicación de Iñaki Urdangarín en un caso de presunta apropiación indebida de fondos y fraude a la Administración era necesaria. Y el mensaje del monarca no podía ser más claro: “La justicia es igual para todos”.

Unas palabras que ha lanzado directamente al otro lado del Atlántico. Juan Carlos ha avisado de las consecuencias que derivarán del juicio al marido de la Infanta Cristina, y ha dejado claro cuál será el papel de la Corona. De forma elíptica, un ejercicio habitual de los monarcas. De hecho, esta vez no se ha rodeado de ninguna fotografía familiar. Ha preferido tener encima de la mesa el retrato que se hizo con Mariano Rajoy y José Luís Rodríguez Zapatero cuando el primero juró el cargo de presidente.

El Rey ha afirmado que “cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o la ética es natural que la sociedad reaccione”. En este sentido, ha reivindicado el papel de los tres poderes del Estado: “Cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo de la Ley”. Asimismo, ha reconocido las consecuencias de la imputación de Urdangarín: “Me preocupa enormemente la desconfianza que parece extenderse en algunos sectores de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones.”

Una vez más, el monarca ha exigido “rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas”. Y pide que no se hagan generalizaciones sobre comportamientos individuales, “so pena de cometer una gran injusticia con la inmensa mayoría de servidores públicos, y también de empresarios y trabajadores del sector privado".

Crisis económica y el fin de ETA

Por otro lado, en sus palabras a la ciudadanía el Rey ha exigido que las nuevas medidas económicas que se impulsen en España se centren “en la recuperación del empleo”. “Sé, sabemos todos, que el camino de la recuperación no será corto ni tampoco fácil, que exigirá sacrificios”. En este sentido, la receta del monarca es “estabilidad y prosperidad, en el marco de nuestra Constitución, [...], junto con un Estado de Bienestar necesario para mantener la indispensable cohesión social que la justicia distributiva reclama”.

En la parte final del discurso de Navidad, Juan Carlos I ha hablado sobre ETA: “Ahora es ya tiempo de que los terroristas entreguen sus armas asesinas y desaparezcan para siempre de nuestras vidas”. Y es que, según ha manifestado, la lucha contra el terrorismo es una demostración “de que los proyectos totalitarios no tienen cabida en la España democrática”.
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