Luisa Fernanda Rudi (d) ejerce de anfitriona de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaria y del ministro del Interior, Jorge Fernandez, en Zaragoza

La presidenta de Aragón sostiene que el independentismo catalán beneficia a su comunidad en términos empresariales

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La dirigente popular Luisa Fernanda Rudi explica que las empresas que comparten ambas comunidades apuestan por la aragonesa como consecuencia del proceso político de Cataluña

Redacción

Luisa Fernanda Rudi (d) ejerce de anfitriona de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaria y del ministro del Interior, Jorge Fernandez, en Zaragoza

Barcelona, 20 de febrero de 2015 (06:04 CET)

"Levantarse una planta de Cataluña y venirse a Aragón no ha ocurrido. Pero hemos detectado empresas con fábrica en Aragón y Cataluña, que las ampliaciones las empiezan a hacer en Aragón. Algunos, grupos importantes. Alguno con perspectiva de nueva inversión". En estos términos se expresa la presidenta popular de la comunidad aragonesa al referirse a los efectos que el proceso soberanista catalán está teniendo en la actividad económica de la comunidad vecina. Luisa Fernanda Rudi hace estas manifestaciones en una entrevista que publica hoy el diario Expansión.

La jefa del Ejecutivo aragonés también admite que las diferencias fiscales que existen entre Cataluña y Aragón benefician a su comunidad: "Las gasolineras que están en zonas limítrofes lo notan, porque no tenemos el recargo de hidrocarburos [céntimo sanitario],  y el IRPF nosotros lo tenemos bastantes puntos por debajo". 

Sin efectos comerciales

Sobre las relaciones comerciales entre ambas comunidades, Rudi asegura que el conflicto independentista no afecta. "En principio no hemos notado nada. Pero les afectaría más a ellos. El intercambio comercial está a favor de Cataluña en 5.000 millones. Clarísimamente les perjudicaría. Son dos economías muy interrelacionadas. Nuestro primer cliente y proveedor es Cataluña, pero el saldo es favorable para ellos. Algunos empresarios catalanes han hecho números y consideran que con la secesión perderían un 15% del PIB. Un disparate".

En la misma entrevista, la líder del PP en Aragón señala que es partidaria de la recomposición del PSOE, de quien dice que abandonó la socialdemocracia "en 2004, cuando ganó Zapatero". En esa línea, la dirigente se muestra partidaria de "un Partido Socialista más fuerte", opción que prefiere a la de "una izquierda más dividida".

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