Miles de manifestantes ante el aeropuerto de Barcelona el lunes 14 de octubre de 2019, en una protesta convocada por los CDR y Tsunami Democràtic por la sentencia del 1-O. Foto: EFE/QG

Los Mossos temen que Tsunami invada el Camp Nou durante el clásico

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Los cuerpos de seguridad trabajan para garantizar la seguridad del clásico Barça-Real Madrid tras el anuncio de una concentración por parte de Tsunami

Economía Digital

Miles de manifestantes ante el aeropuerto de Barcelona el lunes 14 de octubre de 2019, en una protesta convocada por los CDR y Tsunami Democràtic por la sentencia del 1-O. Foto: EFE/QG

Madrid, 11 de diciembre de 2019 (14:01 CET)

A falta de una semana para que se dispute el clásico entre Barça y Real Madrid, los responsables de seguridad del club catalán y la Liga, junto a la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra, trabajan para garantizar la seguridad. Tsunami Democrátic anunció este martes su plan para reventar el clásico del fútbol español y, aunque ya habían anunciado acciones previamente, no se descarta incluso que puedan protagonizar una invasión del Camp Nou

Según la plataforma que convocó el bloqueo del aeropuerto del Prat, a la concentración se unirán más de 18.000 personas en una protesta que comenzará cuatro horas antes del inicio del partido, a las 16.00 horas. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Tsunami apuntó que "en una situación de excepcionalidad hay que actuar de manera excepcional". 

La protesta está convocada en cuatro puntos estratégicos alrededor del Camp Nou: carrer d'Arístides Maillol con avinguda Joan XIII; avinguda Joan XIII con carrer Menéndez y PelayoTravessera de les Corts con Arístides Maillol y Travessera de les Corts con Elizabeth Eidenbenz. Entre algunas de las acciones, los Mossos sospechan que podrían provocar también un gran corte en el suministro de electricidad durante la disputa del encuentro. 

De esta forma, los cuerpos y fuerzas de seguridad han diseñado un operativo que incluirá 800 Mossos infiltrados de paisano. El Barça reforzará, por su parte, las entradas al campo y se centrará en la revisión e inspección de la totalidad de las instalaciones del estadio desde varias horas antes de que abra sus puertas.

Marlaska no está "preocupado"

"Estamos más ocupados que preocupados", señaló este martes el ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, al ser cuestionado sobre los planes de Tsunami para boicotear el partido. A pesar de que la Federación de Fútbol ha declarado el partido de alto riesgo, Marlaska se limitó a decir que se celebrará "en las condiciones de un acto deportivo". 

Las declaraciones del ministro dieron alas al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que alentó a la ciudadanía a sumarse a la convocatoria de Tsunami. "Continúa la movilización por la libertad y la democracia. La independencia es libertad y democracia. Que se sienta en todo el mundo lo que la España represora intenta intimidar, silenciar y liquidar", escribió en su cuenta de Twitter tras conocer el anuncio de la plataforma. 

Los CDR, en busca de adeptos

La concentración de Tsunami contará presumiblemente con la presencia de los Comités de Defensa de la República (CDR). Según informó a finales de noviembre el diario ABC, los CDR pretendían recabar apoyos de grupos radicales en la Cumbre del Clima que se celebra en Madrid estos días con el objetivo de boicotear un partido que tiene una audiencia potencial de 650 millones de personas en todo el mundo.

El fin último sería impedir la celebración del encuentro. Por ello, tanto Mossos como Policía tratan de impedir que se produzcan cortes de carreteras u otras vías de acceso público, especialmente en aquellas en las que circule el autobús del Real Madrid, ya que se baraja que una de las maniobras previstas por Tsunami sería apedrear el vehículo. 

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