Madrid 2020: Mucha decepción, muchos ánimos y poca autocrítica

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MADRID 2020

08 de septiembre de 2013 (18:10 CET)

En las derrotas es cuando aflora lo mejor y lo peor de cada uno. Pocos minutos después de que la candidatura española presumiera en Buenos Aires de espíritu olímpico y de la calidad humana de las gentes, la Plaza de Alcalá de Madrid recibió el veredicto del COI con insultos. Desde que empezó el proceso para convertir la capital de España en ciudad olímpica, todo eran elogios a los encargados de votar la futura sede. Una vez se pronunciaron, todo eran descalificaciones.

No todas las reacciones han sido tan negativas. El Príncipe Felipe --que con su intervención fue el gran beneficiado de la cita-- ha sabido encajar con elegancia la derrota. Ha reconocido su decepción y ha lamentado “no poder compartir la ilusión que se esperaba”. Pero también ha sabido transmitir confianza: "Hay que levantarse de nuevo, seguir promocionando el deporte y continuar el camino. No queda otra".

Ana Botella, la alcaldesa de Madrid, también ha querido estar a la altura, sin saber aún qué precio político le tocará pagar. Primero felicitó a Tokio para después sacar fuerzas y decir que “a la ciudad le quedan muchos retos que afrontar” y, sobre todo, que “podremos perder, pero nunca nos podrán derrotar”.

No siempre se gana

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha intentado quitar hierro al asunto, pasando de hablar de una votación que casi estaba ganada un día antes a recordar que “no se puede ganar siempre”. Una valoración muy distinta a la que hizo en 2009, cuando el fracaso se debió a la débil política internacional de Zapatero, según aseguró entonces.

Creo que las cosas se han hecho bien, esto es ley de vida”, ha señalado. Sobre el efecto que tendrá la decisión, también ha sido generoso: “Esto no tendrá ninguna consecuencia política. Esforzarse, trabajar y tener la conciencia tranquila es lo que da resultados. Lo que sí he visto es que se ha trabajado, que las cosas se han hecho bien, que están bien trabajadas”, ha concluido.

Pese al sonoro debacle de haber sido la primera ciudad excluida de la votación, el PSOE no ha aprovechado para atacar al Gobierno. En un comunicado, la dirección del partido ha mostrado su “decepción porque Madrid merecía una recompensa tras tantos años de trabajo, perseverancia e ilusión”. Jaime Lissavetzky, secretario de estado que participó en las dos últimos intentos, ha mostrado su apoyo a la alcaldesa Botella.

Izquierda Unida no quiere más intentos

La actitud de Lissavetzky contrasta con la del coordinador general de Izquierda Unida en Madrid, Eddy Sánchez, que sí se ha atrevido a hablar de “mala gestión” y ha apuntado que la candidatura “vendió la piel del oso antes de cazarlo”. 

Además, ha adelantado la oposición de su partido a hacer un nuevo intento para los Juegos Olímpicos de 2024 porque “puede agravar aún más la situación económica y social del país y de la sociedad madrileña".

Los deportistas sospechan

Por lo que respecta a los deportistas, su sentimiento se puede resumir en las palabras de Pau Gasol. “Me quedo con la ilusión y el compromiso demostrado”. No obstante, el jugador de baloncesto añadió: "La votación te hace cuestionarte ciertas cosas y no quiero cuando se trata de deporte. Tengo la sensación de que no hemos sido correspondidos”.

Sus críticas han encontrado eco en el tenista Feliciano López que ha tachado la decisión del COI de “vergonzosa”. El resultado, ha dicho, “
demuestra una vez más que ese organismo no juega limpio y que priman todos los intereses menos el deportivo".

Jennifer Pareja, la jugadora de waterpolo, se ha convirtido en el símbolo de la decepción: “Ha sido lo peor que podía pasar. No entraba en nuestros planes, estábamos llenos de optimismo, con los pies en el suelo, pero nadie se lo imaginaba. Nos hemos quedado helados”.

Entre lágrimas

Peor ha sido la reacción del presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, “no sé qué ha pasado”, dijo entre lágrimas. “El factor económico ha sido determinante, es en lo único que nos ganan”, apuntó.

Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, también se ha unido al luto general. La ciudad esperaba convertirse en la sede de las competiciones de vela. Para ella, la decisión del COI ha sido “injusta” y la decepción “tremenda”. También ha recurrido al mantra de que era “una candidatura muy bien presentada y con muchísimo trabajo”.

Alegría en Barcelona

Al final, muchas reacciones y escasa autocrítica. La sensación de que la decisión ha sido injusta --o incluso amañada- ha sido el motivo más repetido. Apenas unas horas antes de la debacle, la sensación en España es que se podría incluso ganar en la primera votación. Mientras, en el resto del mundo se hablaba de Tokio como la gran favorita.

En el único lugar donde se vio la otra cara de la moneda fue en Catalunya: la derrota de Madrid hace más fácil la candidatura de Barcelona para los juegos de invierno de 2022. Así lo ha reconocido el alcalde de la capital catalana, Xavier Trías: "Sí, esto es verdad, si nos hubiésemos encontrado con una Madrid organizando los JJ.OO. de 2020, nosotros nos tendríamos que haber replanteado los de 2022 y tendríamos que haberlos pasado para el 2026 o 2030".

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